La noche de este domingo volvió a abrirse el temido socavón de la avenida García Salinas, en Guadalupe. Aunque en esta ocasión se trató de un agujero de menor tamaño en comparación con otras ocasiones, un automóvil cayó en el desperfecto y resultó con daños materiales, sin que se reportaran personas lesionadas. Elementos de Protección Civil y Policía Vial acudieron al lugar para retirar el vehículo y acordonar la zona.
Cabe destacar que apenas la semana pasada se realizaron trabajos preventivos en el mismo punto, lo que mantuvo cerrada la circulación por varios días. Sin embargo, las reparaciones no fueron suficientes para evitar que, con las lluvias más recientes, el pavimento volviera a colapsar.
Este hundimiento se ha convertido en un problema recurrente para la vialidad más transitada del municipio. Desde 2022, con cada temporada de lluvias, el asfalto cede en el mismo sitio y provoca cierres parciales o totales que afectan tanto a conductores como a los comercios de la zona.

En agosto y septiembre de 2022 el socavón alcanzó dimensiones de hasta 3 metros de ancho y obligó a destinar recursos extraordinarios para reparaciones. En 2023, volvió a abrirse en plena temporada de lluvias, aunque en esa ocasión fue reparado en un par de días. Sin embargo, en 2024 la situación empeoró: 2 hundimientos simultáneos afectaron la García Salinas y el fraccionamiento Lomas del Convento, e incluso un camión repartidor quedó atrapado.
Autoridades municipales han reconocido que los arreglos superficiales no son suficientes y que el problema se origina en la mala compactación del subsuelo y en el deterioro de una antigua bóveda pluvial que atraviesa la zona. Por ello, el Ayuntamiento de Guadalupe ha anunciado en distintas ocasiones una reparación integral, aunque hasta ahora los trabajos definitivos no se han concretado.
Mientras tanto, la vialidad permanecerá cerrada parcialmente en lo que se realizan maniobras de seguridad y estudios técnicos. Conductores y peatones han expresado preocupación, pues consideran que este punto de la García Salinas se ha vuelto un riesgo constante cada temporada de lluvias.




