Con lágrimas, globos blancos y una caravana de motociclistas, la comunidad de Charco Blanco, en Sombrerete, dio el último adiós este domingo a J. Ascensión Fabela Santana, conocido cariñosamente como Chonito, el adolescente de 16 años que fue reportado como desaparecido el pasado miércoles y hallado sin vida el viernes en la comunidad de Proaño.
Los habitantes declararon luto comunitario por el asesinato que ha conmocionado a la región. El adiós fue multitudinario: familias enteras se unieron para acompañar a los padres y hermanos del menor en una jornada marcada por la fe y la indignación.
Un rosario elaborado con globos y una gran cruz blanca, simbolizando la que el adolescente llevaba siempre en el cuello, fueron parte del homenaje póstumo. La música de tambora acompañó la procesión, mientras decenas de jóvenes recorrieron en motocicleta las calles en señal de respeto y solidaridad.
El caso estremeció a Sombrerete desde la noche del miércoles 20 de agosto, cuando el joven salió en su motocicleta y no regresó a casa. Tras casi 2 días de búsqueda desesperada por parte de familiares y vecinos, su cuerpo fue localizado el viernes en el campo, en la comunidad Proaño, a unos kilómetros de Charco Blanco.
Campesinos hicieron el hallazgo del cadáver y de inmediato dieron aviso a las autoridades, que confirmaron la identidad del menor, mientras su familia vivía las horas más dolorosas de la búsqueda.
El sepelio se convirtió en un clamor colectivo. Los habitantes no solo acompañaron en el duelo, también lanzaron un enérgico reclamo a las autoridades municipales, estatales y federales para que este crimen no quede impune.
Vecinos señalaron que el adolescente fue asesinado de forma cruel, golpeado con piedras en la cabeza en el mismo sitio donde lo encontraron. Ante ello, exigieron al gobernador David Monreal Ávila y al presidente municipal Ramiro Hinojosa Aguayo actuar de inmediato para esclarecer el caso y detener a los responsables.
“Queremos ver acciones inmediatas y la captura de los responsables, de lo contrario, el pueblo tendrá que alzar la voz y nadie podrá detener la exigencia de justicia”, advirtieron habitantes de la comunidad en la página de Facebook Charco Blanco, Sombrerete, Zacatecas

La muerte de Chonito ha dejado a Charco Blanco sumido en la tristeza y la indignación. La comunidad, conocida por su espíritu solidario, ahora enfrenta el reto de exigir justicia sin dejarse vencer por el miedo.
Mientras tanto, la Fiscalía General de Justicia del Estado mantiene abiertas las investigaciones, aunque hasta el momento no ha dado a conocer mayores detalles sobre posibles responsables ni avances en las indagatorias.
El dolor y la rabia permanecen vivos, y en Charco Blanco la memoria de Chonito se ha convertido ya en un símbolo de unidad y resistencia frente a la violencia que golpea a la región.





Fotos y video: Facebook Charco Blanco, Sombrerete, Zacatecas




