El jardín del Obelisco, en Fresnillo, ya luce adornos alusivos al Día de Muertos, una de las tradiciones más arraigadas de México para recordar y rendir homenaje a quienes se adelantaron en el camino.
Con esta decoración, el espacio se suma al ambiente de una celebración en la que conviven el recuerdo de nuestros seres queridos, las ofrendas y las costumbres que pasan de generación en generación.
Y con la fecha también se acerca una de las tradiciones favoritas de los más pequeños: salir disfrazados a pedir calaverita. En Zacatecas y otras entidades vecinas todavía se escuchan versos populares como: “El muerto pide camote, si no le dan se le cae el bigote; la viuda pide una ayuda para su pobre criatura”.
También hay quienes recuerdan aquella frase con la que se agradecía a las familias que compartían alimentos: “Esta casa está bendita porque sí nos dieron comidita”.
Estas expresiones forman parte de la memoria popular y de una tradición que mezcla humor, convivencia y el recuerdo de nuestros difuntos.
¿Quién más recuerda salir a pedir calaverita y cantar estos versos de puerta en puerta?




