La incertidumbre que mantuvo en alerta a decenas de familias en Guadalupe finalmente fue aclarada. Tras varias horas de especulaciones, el Servicio Sismológico Nacional confirmó que la noche del miércoles se registró un sismo de magnitud 2.7 con epicentro en la zona de Villa Fontana, en el municipio de Guadalupe.
El movimiento telúrico ocurrió poco después de las 9 de la noche y tuvo una profundidad de 8.5 kilómetros. Inicialmente, los estruendos y vibraciones fueron atribuidos a presuntas explosiones relacionadas con trabajos de una constructora cercana; sin embargo, las autoridades desconocían el origen real del fenómeno.
Vecinos de Villas de Guadalupe y colonias aledañas reportaron haber escuchado al menos 2 fuertes estruendos antes de sentir cómo sus viviendas se sacudían repentinamente, situación que generó preocupación y múltiples llamadas a los servicios de emergencia.

Lo que más llamó la atención es que el epicentro se localizó en una zona donde no existían antecedentes recientes de actividad sísmica, lo que incrementó la sorpresa entre la población.
Elementos de Protección Civil realizaron recorridos de inspección y atendieron diversos reportes ciudadanos. Afortunadamente, no se registraron daños estructurales ni personas lesionadas, aunque el fenómeno provocó momentos de tensión e incertidumbre entre los habitantes.





