La carrera por las alcaldías zacatecanas ya tiene sus primeros nombres sobre la mesa. Morena abrió la pasarela de aspirantes a las Coordinaciones Municipales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, una figura partidista que comienza a perfilar a quienes buscarán las presidencias municipales en 2027.
En Zacatecas capital, tres políticos levantaron la mano: José Narro Céspedes, Rodrigo Reyes Mugüerza y César Campos. Tres aspirantes, una sola coordinación y un partido que, antes de repartir candidaturas, tendrá que resolver sus propias diferencias.
Narro Céspedes, diputado federal, reconoció que Morena atraviesa problemas de imagen y unidad, y habló de reconstruir la cohesión del movimiento. También aseguró que trabaja en una relación de candidaturas que le solicitaron presentar.
Rodrigo Reyes Mugüerza, quien dejó la Secretaría General de Gobierno para entrar a la contienda, puso sobre la mesa las carencias que, a su juicio, arrastran colonias y comunidades de la capital. Su apuesta es cuestionar la atención municipal y ofrecer una respuesta distinta a las demandas ciudadanas.
Pero la disputa no se limita a la capital.
En Fresnillo, el senador Saúl Monreal Ávila anunció su registro para buscar nuevamente la presidencia municipal, cargo que ya ocupó. Dijo que participa por petición de su movimiento, luego de abandonar sus aspiraciones a la gubernatura ante las restricciones partidistas relacionadas con el nepotismo, por ser hermano del gobernador David Monreal.
En Guadalupe, la diputada Susana Barragán se registró con la intención de fortalecer a Morena y reivindicó la lucha de las mujeres por abrirse espacio en la política.
En Jerez, Hamurabi Gamboa Rosales dejó la dirección del Cozcyt para buscar la coordinación municipal, mientras que en Calera la diputada Fer Miranda también presentó su aspiración.
Por ahora, los registros exhiben nombres, ambiciones y discursos de unidad. La selección interna deberá definir quiénes consiguen avanzar, mientras Morena enfrenta el reto de convertir sus disputas por el poder en una competencia que no termine fracturando al propio movimiento.




