En Morena hablan de unidad como si bastara con pronunciar la palabra para cerrar las heridas. Pero el senador Saúl Monreal Ávila acaba de ponerle voz a la distancia que lo separa de la ex senadora Verónica Díaz: no hay acercamiento, no hay diálogo y, según él, quizá hasta le estorba.
«¿Cómo la voy a apoyar si yo, por ejemplo, no tengo ni un acercamiento, ni le hablo, ni me habla?», cuestionó el fresnillense. Y enseguida dejó caer una frase que, en la política zacatecana, tiene más filo que una cortesía de pasillo: «A lo mejor hasta le estorbo, según ella».
Monreal no afirmó que Díaz lo considere un obstáculo; lo planteó como una posibilidad. Pero el mensaje quedó servido: no piensa respaldar a una figura con la que, asegura, ni siquiera existe comunicación.
El senador también cuestionó la forma en que se está construyendo el proyecto político de Morena en Zacatecas. A su juicio, quien encabece la coordinación debería comenzar por convocar a todos, incluso a quienes no buscan una candidatura, reconocer liderazgos regionales y sumar fuerzas.
«Vamos por Zacatecas», propuso como consigna. Una frase sencilla para un movimiento que, según sus propias voces, todavía no consigue sentar a todos en la misma mesa.
Por ahora, la unidad sigue siendo el discurso; el acercamiento, una tarea pendiente.




