Luego de que la síndica capitalina, María del Consuelo Argüelles, se negara en sesión de cabildo a revisar un punto del orden del día que le perjudicaba, le fue pedida su renuncia.
El pleno proponía la discusión y aprobación, en su caso, de que la funcionaria cediera su poder jurídico a otras personas para deslindarse del asunto de las luminarias, contra el que se sigue un proceso.
La síndica, según se dio a conocer al cabildo mediante el memorándum 314, daría en poder para actos de administración en materia laboral a nueve abogados, a efectos de comparecer ante las autoridades legales.
Al aprobar el orden del día en la sesión de cabildo, la síndica se negó a que se abordara ese asunto.
Tras la reacción de la funcionaria, la regidora Bertha Dávila le reclamó ante el pleno y le dijo que si no estaba de acuerdo con su cargo y las responsabilidades que le confiere, “retírese y deje el lugar a su suplente”.
El asunto en disputa sería tratado en la sesión de cabildo, que se prolongó hasta las primeras horas del martes.



