A 2 días del arranque del campeonato mundial de futbol, el seleccionador mexicano, Javier Aguirre, sigue con dudas para conformar el cuadro que se enfrentará en su primer partido, ante el anfitrión, Sudáfrica.
Los últimos entrenamientos y los juegos de preparación, especialmente en Europa ante sus rivales Inglaterra, Holanda e Italia, y de los últimos entrenamientos, dejan entrever que su tendencia a utilizar un cuadro equilibrado respecto de la edad de su plantilla y la experiencia de cada jugador es sobresaliente.
Sin embargo, deja algunas dudas al no utilizar algunos jugadores que suponen tener un buen nivel futbolístico para ocupar posiciones indispensables, como lo sería en la valla Guillermo Ochoa, que al parecer no está mentalmente preparado para enfrentar el entorno que se presentará el viernes, y en la delantera, Javier Hernández, suponiendo su falta, por el estilo de juego en particular que tiene el México-Argentino Franco, de ser más inteligente en momentos cruciales de un partido.
Los entrenamientos han sido parámetro para pensar en una probable alineación, la cual la integrarían, en la portería, Oscar Pérez; en el sector defensivo, Francisco Rodríguez, Ricardo Osorio, Paul Aguilar y Carlos Salcido; el mediocampo, Gerardo Torrado, Efraín Juárez, Rafael Márquez, Carlos Vela, Giovanni Dos Santos, y como único delantero, Guillermo Franco.
La inclusión de esta oncena, prevé que el juego de México se basará en la rapidez y el dinamismo de todas las aéreas de juego, comenzando en la portería con Pérez, en las condiciones de alcance en pelotas al aire y su juego rápido por toda el área de juego.
Asimismo, se basaría en cortar jugadas ofensivas contrarias, principalmente por Osorio, el buen remate de cabeza, el juego aéreo de Rodríguez, la constante participación en el juego ofensivo de Salcido y Aguilar por las dos bandas, además de la principal característica que se ha visto de esta selección, el salir jugando la pelota a ras de campo desde atrás.
En el mediocampo, se apuesta tanto en la recuperación de la pelota, con Torrado, Márquez y Juárez, como en la distribución y en la creación de juego ofensivo rápido y dinámico de Vela y Dos Santos, y que la integración de Franco en la ofensiva, apela no precisamente a su rapidez, sino a su doble condición, de asistente y buen rematador.



