Luego de la constante ola de robos de monumentos históricos en plazuelas de Zacatecas, el gobernador del estado Miguel Alonso Reyes informó que se realizan operativos en establecimientos de compra y venta de chatarra para advertir que éstos no sean adquiridos, sino que se dé parte a las autoridades y se puedan detener a los responsables.
Señaló que estos hurtos son efectuados de manera estratégica por individuos que están organizados y que tiene comunicación para saber en qué horario y de qué manera se puede llevar a cabo los delitos.
Semanas atrás la Junta de Monumentos interpuso una demanda ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) por el robo del busto de Juan Ignacio María de Castorena, primer periodista de América, nacido en Zacatecas.
El busto de Benito Juárez, ubicado en el jardín del mismo nombre, y otro de Ramón López Velarde, localizado afuera del museo Rafael Coronel, así como de la imagen religiosa del Divino Preso, representativa de la Procesión del Silencio y con más de 100 años de antigüedad, también fueron robados recientemente.
Para dar con su paradero se han montado operativos de corporaciones policíacas, aseguró el gobernador, quien informó también que el objetivo no es realizar estrategias vistosas, sino acciones cuidadosas y discretas para dar con las bandas delincuenciales o personas que están detrás de este tipo de delitos.
“No se trata de delitos comunes”, indicó, pues afectan a la comunidad por ser monumentos históricos, emblemáticos y simbólicos para los zacatecanos.
Lo importante para evitar este tipo de delitos, subrayó, es que la ciudadanía coopere y tenga conciencia sobre la acción de “vecino vigilante” a fin de cerrar el círculo en la prevención del delito.
Relacionado con esto, el mandatario destacó la importancia de la instalación de cámaras de vigilancia, sin embargo, agregó, “no es posible colocar una cámara en todos los lugares que quisiéramos, pero sí en lugares donde hay una afluencia importante de personas”.
FOTOS OSVALDO MARTÏNEZ



