Gracias a un convenio con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), iniciaron las acciones del proyecto ‘Fortalecimiento de las políticas de prevención del delito y la violencia en Zacatecas’.
Se está trabajando con un programa elaborado tras un estudio por la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) y ahora, con la incorporación del organismo internacional, se ha permitido ir modificando estrategias para mejorarlas y llegar a más lugares que requieren atención, dijo el subsecretario de Prevención Social del Delito, Armando García Neri.
En agosto de 2019 fue el arranque operativo del proyecto con la impartición de talleres para fortalecer el conocimiento y las habilidades del personal de la subsecretaría y de la policía de proximidad.
Éstos fueron en materia de estándares internacionales para seguridad ciudadana, prevención del delito, intervención comunitaria y atención a víctimas de violencia de género, informó la UNODC en un comunicado.
La finalidad de estos talleres es que las más de 70 personas capacitadas operen en los municipios de Trancoso, Guadalupe, Zacatecas, Morelos, Calera, Enrique Estrada, Fresnillo, Pinos y Loreto y fomenten la participación de las comunidades e instituciones de la administración pública estatal en la prevención del delito y la violencia.
La UNODC ha puesto sus herramientas, metodologías y experiencias globales al servicio del gobierno de Zacatecas como actor externo, calificado y neutral para dar seguimiento puntual a las acciones interinstitucionales y nutrir iniciativas locales con directrices internacionales como las Reglas y Normas de las Naciones Unidas en materia de prevención del delito y justicia penal.
Armando García señaló que como parte de la estrategia se ha diseñado un presupuesto trasversal en las dependencias estatales para atender a los sectores que requieren mayor atención debido a situaciones como el embarazo adolescente, consumo de drogas, deserción escolar o desempleo.
Hasta septiembre de 2019, fecha del último corte, 86 mil jóvenes que habían recibido atenciones en salud, talleres, pláticas, empleos y en otros programas dirigidos a este tipo de población vulnerable por no estar en la escuela ni tener empleo, mujeres que han sufrido un tipo de violencia, tienen alguna adicción y carencias sociales.
De los recorridos realizados, el funcionario señaló que se ha observado niños solos después de las horas de clase y no han comido, ya que no están los padres en casa, lo cual va gestando problemas que se acentúan si la comunidad no los arropa.
En el caso de las mujeres jóvenes, también indicó que hay un foco de atención, ya que el último dato que se tiene de 2017 es que había incrementado el consumo de sustancias ilícitas y alcohol en un 20 por ciento.




