Tras la muerte del coordinador de la Guardia Nacional en Zacatecas, José Silvestre Urzúa Padilla, desde este jueves comenzó un despliegue en Zacatecas “con muchos elementos que se están movilizando hacia la zona para enfrentar a esta banda”, informó el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador.
Dio a conocer que “ya se tiene identificados a los dirigentes responsables, los que ordenaron la agresión”, la cual ocurrió cerca de la comunidad de Jaltomate, donde un atacante murió en el tiroteo y fueron detenidos 2 hombres y una mujer.
Detalló que el general encabezaba un operativo en Pinos, en el que participaron el Ejército y corporaciones estatales; tras bajar de la camioneta en la que iba le dispararon, lo hirieron y murió en el hospital.
López Obrador agregó que hubo heridos de las fuerzas de seguridad, cuyas lesiones no son de gravedad, y 2 civiles armados muertos en los enfrentamientos; además de estos decesos, las autoridades locales informaron que se encontró un cuerpo quemado en una casa cateada.
Indicó que desde que sucedieron los hechos dio las instrucciones para que se llevara a cabo esta movilización.
Por su parte la Secretaría de la Defensa Nacional detalló que se enviaron 200 elementos de las Fuerzas Especiales, que arribaron en 2 aviones y contarán con el apoyo de alrededor de otros 300 militares.
López Obrador comenzó su conferencia matutina lamentado la muerte del general brigadier Silvestre Urzúa Padilla, quien realizaba el operativo en Pinos “por la demanda ciudadana de secuestros en esa región y de involucramiento también de policías locales, de asociación delictuosa entre delincuencia y policías municipales”.
La Fiscalía General de Justicia del Estado informó que fueron detenidos 3 policías preventivos por el delito de secuestro agravado, además de que se hizo un cateo en la comandancia en busca de indicios.
“Vamos a continuar cumpliendo con nuestra responsabilidad de garantizar la paz, la tranquilidad. Y hay estos riesgos que corren todos los elementos de la seguridad pública en el país”, señaló el presidente.
Observó que estos riesgos también los corren los mandos, porque hay la decisión de los responsables de la Secretaría de la Defensa y la Guardia Nacional de que en todos los operativos los mandos superiores acompañen a los elementos.
“Ya sea un rescate de alguien que está secuestrado, un cateo, una detención de delincuentes; no mandan a la tropa, no mandan a elementos de la Guardia, van también los oficiales”, dijo.
López Obrador precisó que el general Javier Urzúa era originario de la Ciudad de México, pero su familia vivía en Chilpancingo, Guerrero. “Le enviamos un abrazo solidario, fraterno, a su esposa y a sus 3 hijos”, expresó.
El coordinador de la Guardia Nacional, quien había asumido el cargo en enero de este año, tenía 55 años y 40 de servicio en el Ejército.




