A medianoche de sábado a domingo, elementos de la dirección de Seguridad Pública Municipal de Río grande acudieron a la base de Protección Civil y se llevaron a todos los rescatistas en turno detenidos.
Acusándolos del robo de un arma larga propiedad de la corporación, entraron a su dormitorio, los despertaron y los esposaron; de acuerdo con uno de los bomberos, esta acción se llevó a cabo con lujo de violencia.
Relató que la del sábado, casi al caer la noche, elementos de ambas corporaciones acudieron al reporte de un incendio forestal en la comunidad Anastasio V. Hinojosa, y más tarde fueron a atender el de una riña campal.
En ese lapso desapareció el arma larga de los policías, y al sospechar que los rescatistas eran los responsables, decidieron llevarse a todos a los separos.
Uno de los bomberos aseguró que ellos no fueron los culpables, pues estaban ocupados sofocando el incendio, por lo que no merecían el trato de delincuentes que les dio el director de Seguridad Pública, Hermenegildo López Hernández.
Agregó que desde Semana Santa hay problemas entre ambas corporaciones, pues al atender el reporte de un accidente, uno de los socorristas pidió al mencionado jefe policiaco no estorbar en las maniobras, por lo cual este lo golpeó.



