El cuerpo de una persona que días antes había sido secuestrada en Calera fue localizado en el municipio de Enrique Estrada, el pasado miércoles 26 de septiembre.
De acuerdo con el Noticiero El Circo, fueron secuestrados el padre junto uno de sus hijo; de este último todavía se desconoce su paradero y los familiares temen que también haya sido asesinado.
Apenas la semana pasada 2 hermanos empresarios chileros fueron secuestrados y sus cuerpos fueron hallados en Villanueva el pasado domingo 23 de septiembre.
Los hermanos fueron privados de su libertad el viernes 21 de septiembre y trascendió que esa misma noche los secuestradores enviaron a los parientes las orejas de éstos para presionarlos en el pago del rescate.
Los familiares pagaron el rescate por una fuerte cantidad de dinero pero los hermanos Villaseñor fueron asesinados, uno a golpes y a otro de un balazo en la cabeza. Sus cuerpos fueron puestos en un costal y abandonados a un costado de la carretera.
El cuerpo de la persona localizada en Enrique Estrada fue identificado como José Cruz Castañeda Villalobos, quien, de acuerdo con testigos, el pasado miércoles 26 de septiembre, alrededor de las 9 de la noche, fue privado de su libertad cuando supuestas patrullas de la Policía Federal llegaron a su domicilio.
Se presume que las patrullas y uniformes de los policías federales eran apócrifos, además habitantes refieren que el pasado lunes, el rancho La Joya, cercano al aeropuerto y propiedad de dicha familia, fue cateado por elementos de la Policía Federal.
Revientan bodega del crimen organizado
Como parte de los operativos que las fuerzas federales realizan en la zona, la noche del pasado miércoles 26 de septiembre, agentes federales también «reventaron» una bodega del crimen organizado en Calera.
En el inmueble, de acuerdo con información preliminar, aseguraron 8 armas largas, 16 mil 100 cartuchos de diferentes calibres, 495 cargadores y 9 forros de chalecos tácticos.
También se sabe que los policías federales han entrado a casas en Calera, las cuales estaban abandonadas y presuntamente eran ocupadas por miembros de la delincuencia organizada.



