El patio central del edificio de Rectoría fue el escenario donde 22 alumnos del taller de verano Prácticas Jazzísticas Nivel 1 presentaron una muestra de fin de curso con ensambles musicales de diversos instrumentos.
Duetos, tríos y cuartetos interpretaron piezas del repertorio jazzístico llamado ‘standard’, el cual todos los interesados en este género tienen como referencia básica para sus estudios, conciertos y presentaciones.
“Este curso estuvo dirigido principalmente a docentes y alumnos de todas las disciplinas musicales, así como a todos los interesados en actualizar sus conocimientos en éste género que, como sabemos, se ha convertido en la actualidad en uno de los más importantes a nivel mundial, ya que se interpreta en casi todas las salas de concierto del planeta”, explicó el instructor Ignacio Rosales Encina.
Comentó que el objetivo principal del curso fue tratar de reforzar en 2 semanas los conocimientos teóricos del género para llevarlos a la práctica dentro del mismo, y luego a los ámbitos individuales, “apoyados por la experiencia propia y la de maestros jazzistas con los cuales hemos trabajado y tomado cursos”.
El primer reto de los alumnos fue trabajar creativamente en una pieza musical con otro compañero, designado por sorteo.
“En el ámbito jazzístico decimos: No importa lo que toques; lo que importa es cómo lo toques. La creatividad no tiene límites, solamente los que técnicamente tenga tu instrumento y los que tú mismo te impongas”, explicó el maestro.
Cada alumno presentó un examen al inicio del curso, que se tomó como diagnóstico y punto de partida para la exposición teórica de los contenidos. “Es importante saber en qué terreno estamos pisando para poder enfocar en cada caso el nivel de expresión teórico-práctica que se necesita reforzar”, comentó, Ignacio Rosales.
El evento concluyó con la interpretación de 3 piezas standard: ‘Blue Miles’, ‘Green Dolphin Street’ y ‘Angel Eyes’, en las que participaron todos los alumnos que fueron premiados con los aplausos del público por su dedicación y esfuerzo.
FOTO: CORTESÍA




