Un derrumbe en la mina del magnate mexicano Carlos Slim ocasionó que a Juan José Rocha Ibarra le amputaran 2 extremidades. Él es uno de los pocos habitantes que se resisten a dejar la comunidad de Salaverna, Mazapil.
Está postrado en una silla de ruedas desde hace 4 meses, sin embargo Frisco Tayahua le requiere que se presente a laborar, de lo contrario considerará su ausencia como abandono de trabajo, informó su esposa, María de los Ángeles Guevara.
Pidió, durante una visita que realizaron legisladores y dirigentes sociales el jueves pasado, que se les dé apoyo legal para que la minera indemnice a su marido, pues se trató de un accidente laboral.
María Elena Nava Cortés, diputada local por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), se comprometió a proporcionarle a Juan José Rocha un abogado que se encargará de su defensa legal.
Su esposa explicó que, para no indemnizarlo, la minera le ha dado varias incapacidades pero ahora es requerido para que acuda a trabajar, pese a que no puede por su condición.
María de los Ángeles y Juan José Rocha, en su silla de ruedas, presenciaron consternados cómo eran demolidas la escuela y la capilla de la comunidad el 23 de diciembre por máquinas contratadas por la minera, ubicada en los límites de Mazapil y Concepción del Oro.
Salaverna ha sufrido una década de acoso por parte de la minera y de diversas autoridades, bajo el argumento de que la comunidad está sobre una falla geológica.
Los habitantes han sido desalojados, en algunos casos a la fuerza, y atribuyen esta acción a que la minera quiere explotar las tierras para extraer la riqueza del subsuelo.




