Felipe Román Puch Ceballos, docente de la Unidad Académica de Física, señaló que a través del programa “Verano de la Ciencia Región Centro”, busca introducir a los alumnos a la investigación mediante una metodología y un curso.
Cada año, el maestro universitario toma parte en este evento académico debido a su gusto por trabajar con jóvenes, ya que los programas educativos presentan algunas deficiencias que él trata de “subsanar” con la estancia.
Otra de las causas de su interés en esta actividad es mantener a los estudiantes motivados en el área de la física para que no pierdan el sentido de lo que hacen, que es “aprender a ser investigadores”.
Con los jóvenes que le asignan, realiza un acercamiento a través del mundo que conocen, como puede ser la computadora, los satélites, etcétera.
“Les explico, por ejemplo, cómo se construyen las comunicaciones y así poco a poco los voy acercando a los temas específicos para que entiendan que lo que están haciendo está vinculado con su mundo, aunque no se refleje inmediatamente”, explicó.
Con los alumnos que le fueron asignados este año –son tres estudiantes por docente- precisó que están trabajando con una familia de semiconductores a la cual calificó de “prometedora” para la tecnología, ya que la actual está basada en el silicio y el germanio, principalmente.
Hoy en día se está investigando otra familia de semiconductores que están basados en nitruros y esa es justamente una parte del trabajo que están realizando. “Esto representa una motivación para ellos: saber que están haciendo algo para el futuro”, añadió.
Este año, en el “Verano de la Ciencia Región Centro” hay más participación de estudiantes mujeres; al respecto, el investigador dijo que esto es bueno, ya que el área de física ha sido ocupado principalmente por hombres, lo que se ha convertido en una tradición.
“Eso no tiene razón de ser; a medida de que se integran más mujeres al área de la física o de las ingenierías aumentará el número de investigadoras”, dijo, ya que el desempeño en estas áreas no depende del género, sino de las propias habilidades.



