• I Pueblo chico infierno…
De acuerdo con las más recientes cifras del Consejo Nacional de Población (Conapo), al 30 de junio del 2013 Zacatecas ya no representa ni el uno por ciento de la población total del país, que ahora cuenta oficialmente con 118 millones 356 mil habitantes, mientras nuestra entidad apenas alcanza 1 millón 500 mil personas y según el INEGI, nuestro PIB no alcanza siquiera el uno por ciento del total nacional, apenas el 0.9 por ciento.
Sin embargo los principales capitanes del mundo económico y político de México están totalmente involucrados en la contienda política-electoral de un estado sin relativa importancia, pero donde hasta los grupos del crimen organizado han lanzado señales de tener intereses partidistas en algunos municipios. La razón: desde ahora está en juego la elección por la gubernatura del 2016.
Por el PRI, además de la cúpula del partido, el secretario de hacienda y crédito público en el país, Luis Videgaray Caso, ha acudido personalmente a Zacatecas en viajes “secretos”, a coordinar y corregir estrategias electorales. Así es, Luis Videgaray, el brazo derecho del presidente Enrique Peña Nieto, ni más ni menos.
El principal reto del tricolor, además del carro completo, es retener la presidencia municipal de Zacatecas, donde el empresario radiofónico Arnoldo Rodríguez Reyes ha tenido un pésimo desempeño, algo que él sabe, ahora que es el “apestado” del PRI y hasta ha trascendió que el gobernador lo quiere “lejos”.

Peña Badillo, de pulcro vestir y cabello engomado, quien no tiene ningún parentesco con el inquilino de la residencia oficial de Los Pinos, es un joven político originario del municipio de Río Grande, cuyo principal mérito ha reconocido en entrevistas fue “cargarle el celular al gobernador”, pero a quien desde ahora se le considera como uno de los dos delfines del mandatario priista a sucederlo. El otro es el senador Alejandro Tello Cristerna.
Sin embargo, algunos inconformes por la proclividad del gobernador zacatecano a entenderse con Televisa, como el propietario de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego y el magnate Carlos Slim Helú, han enviado a Zacatecas a sus principales operadores políticos a financiar y apuntalar la candidatura de Xerardo Ramírez Muñoz, según han confirmado a la Secretaría de Gobernación federal.
Ramírez Muñoz, un joven güero ojiverde, es un exlocutor de radio, novato legislador local con licencia, quien de la noche a la mañana se ha convertido en candidato a la alcaldía de la capital de Zacatecas y aspirante a la gubernatura del estado en el 2016. La segunda carta, ¿o en realidad es la primera?, para la gubernatura de Zacatecas del PVEM – Salinas Pliego y Slim, es el ex diputado federal Carlos Puente Salas, ex empleado de TV Azteca.
Frente a la pugna mediática-electoral del PRI contra el PVEM, a la coalición PRD-PAN ‘Rescatemos Zacatecas’, no le ha quedado otra más que coaligarse para ir en “alianza total” en los 58 ayuntamientos y 30 diputaciones al congreso local en disputa, en campañas austeras, sin padrinos de renombre y con un bajo presupuesto, para intentar que el PRI no vaya a echarle a los candidatos aliancistas “su aplanadora”.
El principal activo político que tienen los aliancistas del PRD-PAN, es su candidato por la capital: Fernando González Bueno, un cincuentón empresario restaurantero, comprometido a “recuperar el tejido social de Zacatecas”, y quien podría ganar la elección del domingo siete de julio “siempre y cuando la gente no se quede en sus casas y salga a votar”.

Y a propósito de violencia e inseguridad, en el análisis político de Zacatecas académicos e intelectuales, e incluso varios asesores del PRD y PRI, evitan hablar en público y en voz alta, del factor social que se asegura, será decisivo en la elección de Zacatecas: “el voto del enojo”, señala un integrante del gabinete estatal que accede a hablar off the record con este reportero:
Todo mundo ha hecho sus encuestas, todo mundo se vende como el favorito para ganar, indica el funcionario calculador: “Pero nadie ha medido el voto del enojo… hay mucha gente que se siente agraviada, siente que Miguel Alonso Reyes a tres años de gobierno, no cumplió”. Si la gente sale a expresar ese disgusto en las urnas, “entonces sí, el PRI en Zacatecas se llevará muchas sorpresas”.
FOTOS: CORTESÍA




