La Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) elaboran un proyecto con el objetivo de construir un telescopio robótico especializado.
El robot serviría para detectar cosas muy débiles en el cielo, todas las corrientes estelares que son fósiles del proceso de formación de la galaxia. El propósito es estudiarlos en detalle.
Octavio Valenzuela Tijerino, investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, fue invitado para impartir la conferencia magistral “Retos en la Astronomía”, en el marco de la Primera Semana de la Astronomía en Zacatecas, organizada por el 25 aniversario de la Unidad Académica de Física de la UAZ.
De acuerdo con la exposición, se pretende entender cómo se pudieron formar los objetos y la galaxia.
“Vivimos en un sistema que se llama vía láctea, que está compuesto de estrellas, polvo, gas y, quizás, materia obscura. Se observa en el cielo nocturno como una banda que cruza el mismo”, dijo el investigador.
Señaló que cuando se estudia el cielo en detalle uno se da cuenta de que hay muchas galaxias similares y que trazan una estructura a manera de red de telaraña.
Para este fin se tienen que utilizar las leyes de la Física, recolectar información y mapear los miles de millares de estrellas de la vía láctea, por lo que se requieren instrumentos muy sensibles, añadió el especialista.
La intención es tener un testigo presencial de cómo se fue formando la galaxia y cuáles eran las condiciones físicas del universo cuando era muy joven, agregó.
Respecto de la construcción de esos detectores sensibles, Valenzuela Tijerino afirmó que “construirlos, manejar esos telescopios de manera automática y precisa es un reto tecnológico en cómputo, en mecatrónica, en electrónica para crear las cámaras y en las teorías astrofísicas”.
Acerca del avance del proyecto, señaló que ya se tienen definidas cuáles son las características óptimas del telescopio para detectar este tipo de estructuras, así como “la estrategia para barrer el cielo”.
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