Con los mejores indicadores académicos en su historia, la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) ha consolidado en 2015 su calidad educativa, pero en esta misma época se agudizó la peor crisis financiera que ha tenido desde su fundación.
A un año de que Armando Silva Cháirez deje la Rectoría, universitarios dudan que cristalice sus gestiones ante instancias federales para saldar la deuda histórica de seguridad social, de mil 250 millones de pesos y que incrementa cada mes.
Ha faltado difundir los logros de esta administración, opinó el secretario académico de la UAZ, Miguel Rodríguez Jáquez, pues consideró que la gestión de Silva Cháirez es de las mejores que ha tenido la institución.
Destacó que 84 por ciento de los programas académicos están certificados por organismos nacionales; recientemente se acreditaron Derecho, Ingeniería Química, Agronomía y Medicina Veterinaria.
11 maestrías y 6 doctorados pertenecen al catálogo nacional de posgrados de calidad y el cuerpo académico de docentes está en constante preparación, agregó Rodríguez Jáquez.
Deuda creciente en gestión de Armando Silva Cháirez
Como “impagable” calificó el rector en junio de 2013 la deuda histórica de entonces 600 millones de pesos por la seguridad social, en declaraciones a la prensa.
Tiene pasivos con el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) y su Fondo de Vivienda (Fovissste).
“Nuestro subsidio es de mil 18 millones de pesos anualmente, por lo que al pagar esta deuda con la cual recibimos la institución se destinaría más de la mitad de la bolsa y definitivamente no estamos en posibilidades de subsanarla”, declaró entonces Armando Silva Chairez.
Para febrero de 2014 el Sindicato de Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (Spauaz) paró labores casi un mes para exigir una solución a la deuda. Para entonces superaba ya los mil millones de pesos.
Este año la historia se repitió. El sindicato paró actividades nuevamente para exigir que la Universidad iniciara los pagos de seguridad social por los más de 3.000 docentes, que tienen a su cargo una matrícula de 34 mil estudiantes.
En su tercer y penúltimo informe de actividades, el rector Armando Silva Cháirez omitió la información relativa a la deuda.
Para septiembre el adeudo supera los mil 300 millones de pesos, aseveró José Crescenciano Sánchez Pérez, secretario general del Spauaz.
Estimó que la UAZ deberá al cierre de 2015 un monto similar al que se le destinaría para su operación en 2016, según el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, que el presidente de la República mandó al Congreso de la Unión.
Causa de la deuda, plazas no reconocidas
Actores universitarios y el propio rector han explicado que el déficit presupuestal es la causa de la deuda.
Son 500 millones de pesos los que la universidad requiere anualmente para pagar a más de 600 docentes que la Federación no reconoce en el convenio de asignación de recursos.
Armando Silva Cháirez ha presentado documentos que evidencian que en el rectorado de su antecesor, Francisco Javier Domínguez Garay, se incrementó la plantilla docente en más de 600 plazas sin tener el respaldo financiero de la Federación.
Antonio Guzmán Fernández, exsecretario general del Spauaz, aseveró que la Universidad tendrá en 2016 “una situación similar a la de Grecia, con una deuda impagable y con un déficit presupuestal que aumenta el problema”.
Fue este exdirigente sindical quien firmó las órdenes de contrato de los profesores ingresados en el periodo de Domínguez Garay.
“Cada administración es responsable de su actuar, pues como sindicato uno tienen que mandar al personal que solicite la administración o el rector cubriría ese espacio con los elementos que él quiera”, aseveró en entrevista.
“Este actuar obedeció a un estilo de conducción de la rectoría en donde el patrón solicitaba personal y nosotros como sindicato lo mandábamos”, indicó.
Rector gestiona presupuesto
Armando Silva Cháirez ha informado que desde hace más de un año trabaja en varias dependencias federales el tema del reconocimiento de las plazas docentes para incrementar el subsidio y eliminar el déficit anual del presupuesto operativo.
Recordó durante el Quinto Informe del gobernador Miguel Alejandro Alonso Reyes que la demora en los trámites para que se reconozcan más de 600 plazas docentes plenamente justificada se debe a cambios de funcionarios en la Secretaría de Educación Pública (SEP).
En diciembre pasado Efrén Rojas Dávila sustituyó a Fernando Serrano Migallón en la Subsecretaría de Educación Superior y a finales de agosto el presidente Enrique Peña Nieto designó a Aurelio Nuño como nuevo titular de la SEP en lugar de Emilio Chuayffet.
El rector indicó que el segundo paso para abatir el déficit presupuestal anual, una vez autorizadas esas plazas, sería gestionar ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) el recurso correspondiente.
Plan de austeridad, en la congeladora
Diputados federales y funcionarios estatales han mencionado que lo que requiere la universidad para que le den recursos es presentar un plan de austeridad. La UAZ tiene uno, pero han retrasado sus acciones.
Antonio Guzmán Fernández, exsecretario general del Spauaz, lamentó que el rector no utilice el proyecto de austeridad que desde noviembre del 2014 diseñó una comisión especial creada por el Consejo Universitario, de la que Guzmán Fernández fue secretario.
Esa propuesta indica, entre otros aspectos, que los funcionarios de la Universidad no deben cobrar las prestaciones sindicales, como prima de antigüedad, ya que esto es irregular y una carga económica grave.
La comisión fue creada a finales de 2014, pero el Consejo Universitario no convocó a los integrantes para que rindieran cuentas del proyecto que se les encomendó.




