Datos del Centro Nacional de Trasplantes (Cenetra) indican que más de 20 mil personas requieren un trasplante en México y, de ellos, 12 mil 403 están en la lista de espera para un riñón, cifra que coloca a este órgano en el número uno.
En la lista sigue el trasplante de córnea, con 7.487; hígado, con 405; corazón, con 54; páncreas, con 11; riñón-páncreas, con 9, e hígado-riñón, con 2 personas en espera.
La insuficiencia se relaciona con la diabetes mellitus, la obesidad, la hipertensión y los antecedentes familiares, dijo el presidente ejecutivo de Asociación Ale, Carlos Castro.
Por el aumento de esos padecimientos hay 9 millones de mexicanos con enfermedad renal, por lo que el sistema de salud enfrenta una situación muy complicada, consideró el activista.
Por considerarse un padecimiento progresivo, al menos 170 mil pacientes requieren de terapia sustitutiva -diálisis o hemodiálisis- por estar en etapas avanzadas.
De ellos solo 60 mil reciben un tratamiento sustitutivo por las instituciones de salud pública y 2.600 son trasplantados al conseguir la donación del órgano.
«Esto quiere decir que tenemos un gran número de pacientes que nunca alcanzan la meta (trasplante)«, indicó el nefrólogo del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición «Salvador Zubirán», Ernesto López Almaraz.
El médico señaló la importancia de resaltar el cuidado de los riñones, enfocarse en la prevención y evitar el consumo de bebidas carbonatadas, exceso de sal y alimentos chatarra, por ejemplo, y darle prioridad a las actividades deportivas.
A nivel mundial, las enfermedades renales suelen pasarse por alto. Además, el diagnóstico a menudo se produce en una fase tardía, principalmente, porque la degradación de la función renal es progresiva y silenciosa», mencionó la nutrióloga de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Sigrid Pimentel Martín.
La especialista señaló que adoptar un estilo de vida sano es la forma más eficaz de evitar que se produzca una enfermedad renal a largo plazo.
Medidas preventivas:
Consumir líquido ayuda a los riñones a eliminar sodio, urea y toxinas, lo que implica un menor riesgo significativo de desarrollar enfermedades renales crónicas.
La ingesta de líquidos recomendada para personas con función renal normal es de 30 mililitros por kilogramo de peso», puntualizó la experta.
Recomendó para tener riñones sanos:
- No agregar sal a las comidas, porque el sodio aumenta la presión arterial
- Evitar los alimentos ricos en sodio (embutidos, comidas enlatadas, sopas instantáneas y similares)
- Evitar los aceites y las grasas, en lugar de freír los alimentos, elegir otras formas de cocción: hervido, a la plancha, al horno
- Ingerir proteínas con moderación, para no sobrecargar los riñones
- Beber 2 litros de agua diariamente
- Mantenerse en forma y activo
- Controlar regularmente los niveles de azúcar en sangre y vigilar la presión sanguínea
- Comer sano y controlar el peso
- No fumar
- No tomar medicamentos sin receta médica regularmente
- Comprobar la función renal con un especialista
Cada vez más mexicanos desean donar
2 terceras partes de los trasplantes renales en México provienen de donador vivo y el resto son de donador fallecido, cifra que contrasta con otras partes del mundo, en donde el mayor número de pacientes es de donador vivo, informó Ernesto López Almaraz.
En el caso de los niños, la espera de la donación tiende a volverse más larga y compleja, pues «los papás son quienes deciden donar el órgano, pero en muchos ocasiones es imposible continuar el proceso por la alta prevalencia de obesidad y diabetes en nuestro país».
Respecto a la cultura de donación en México, dijo que el número de personas que desean donar cada vez es mayor, pues de acuerdo con un estudio realizado en dicha institución, el 88% de las personas encuestadas quieren donar un órgano a un ser querido.
Castro exhortó a la población a ser solidarios e invitó a conocer la gran necesidad de atención que requieren los pacientes con problemas de salud renal.




