En el patio de Rectoría de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), el rector interino Armando Flores de la Torre dio a conocer el documento con el que se notifica formal y legalmente el aviso de rescisión a Rubén Ibarra Reyes, luego de protestas y un largo paro tras ser sentenciado por abuso sexual agravado a una niña.
Ante alumnos, maestros y medios de comunicación, hizo un llamado a retomar las actividades académicas y administrativas en la institución, sin embargo, tuvo que responder a cuestionamientos sobre posibles beneficios que la redacción del mismo podría permitir al exrector.
Armando Flores fue cuestionado por qué el documento no dice que fue por abuso sexual agravado, a lo que respondió que ese tema quedó asentado en otro documento que no se puede hacer público por la protección de datos personales. Este solamente podría ser visto por uno o 2 representantes de los estudiantes y los docentes.
Sonia Viramontes Cabrera, docente investigadora que se ha mantenido en la Toma de Rectoría, advirtió que al no asentarse que su despido fue por abuso sexual agravado, Ibarra Reyes tendría derecho a finiquito, a lo que Flores de la Torre aseguró que ese tema ya se encuentra en el expediente.

El rector interino dio lectura a otro documento firmado por él en el que supuestamente diría la causa del despido, parte del cual dice lo siguiente:
“El contrato individual de trabajo y de relación laboral termina el día de hoy, toda vez que incurrió en faltas de probidad u honradez al cometer actos expresamente aceptados, situación que contraviene la normatividad universitaria en su artículo 67 fracción 8 de la Ley Orgánica, 217 fracción 5 y 7 del Estatuto general, ambos, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, en virtud de que como máximo representante de la institución tenía el deber de preservar los objetivos y conducta que la misma merece, es decir, en su calidad de rector, debió observar una conducta intachable. Al no observarse ni apegarse a esos cánones la continuación de la relación de trabajo es imposible considerando sus actos y hechos como graves”.
Al continuar las quejas de los presentes, indicó que el documento en el que se notifica la rescisión contractual está hecho por abogados, y no por él mismo, y serán Recursos Humanos, el sindicato, y el abogado los encargados de llevar ese proceso.
“Quiero suponer que no existe ninguna posibilidad de recontratación, porque al haber un término de la relación laboral, pues no existe esa posibilidad”, añadió Armando Flores ante la presunta expresa ante una de las inquietudes de los presentes.

Lorena Jiménez Sandoval, secretaria general de la UAZ, coincidió en que todo está implícito en el expediente; aseguró que no hay ocultación ni encubrimiento, y así se redactan esos documentos de manera legal.
Añadió que, quien lo requiera, podrá solicitar, también de manera legal acceder a la documentación para poder comprobarlo.
Al terminar el anuncio, la docente Sonia Viramontes señaló en entrevista que, al revisar los documentos, notó que sólo el que está dirigido a Rubén Ibarra dice que su despido fue por abuso sexual agravado.
Asimismo, previó que no continuará el paro al verse cumplida esta demanda.

También los estudiantes que mantenían una manifestación en Rectoría, y que también se movilizaron al Congreso del Estado, expresaron su preocupación de que, al no mencionarse la causa por la que fue rescindido el contrato, Rubén Ibarra pueda irse con privilegios de la UAZ e incluso pueda ser recontratado en un futuro.
Rubén Ibarra Reyes ya fue notificado y el documento ya tiene su firma; de acuerdo con Armando Flores, también el Tribunal Laboral ya fue notificado, pero esto se puso en duda por parte de docentes.







