Sanciones pendientes contra funcionarios y el asunto de las luminarias fueron temas retomados en sesión de cabildo por los regidores capitalinos, quienes se mostraron molestos por el exhorto de la Legislatura local para aumentar el sueldo a las hormiguitas.
Al abordarse los dictámenes contra policías municipales emitidos por la Comisión de Honor y Justicia, los regidores mostraron sus dudas sobre las sanciones que deberían serles impuestas por violar el reglamento.
A dos policías se les hará una amonestación por escrito por haber matado a un perro que atropellaron en El Orito mientras circulaban en la patrulla; sin embargo, a otro elemento que dejó de acudir cuatro días a 
La perredista Bertha Alicia Dávila indicó que cuando se trata de amonestar a policías municipales se habla de aplicar la ley, pero en el caso de otros funcionarios no se hace, como cuando Rodolfo Rodríguez golpeó a su exjefe David Gallardo, entonces titular de la Secretaría de Gestión y Participación Ciudadana.
Indicó que ahora, “como premio”, se le iba a dar la titular de la Secretaría, cuando Rodolfo Rodríguez no se presenta a trabajar y sólo se le ve en las quincenas para cobrar, o bien pare recibir bonos de gasolina que usa en un vehículo de la presidencia.

Minutos después de que la regidora dijo esto, una empleada de dicha Secretaría se presentó con varias carpetas diciendo que Rodolfo Rodríguez sí trabaja, y la acusó en plena sesión de cabildo que ella no lo hacía y sólo se dedicaba a atacar al alcalde con licencia, Cuauhtémoc Calderón.
Por su parte la síndica Consuelo Argüelles reconoció que por “compromisos” en la administración municipal les temblaba la mano a quienes debían sancionar.
Citó el caso de “el comandante Esparza”, quien desde hace un año no acude a trabajar a la Policía Preventiva, pero cada quincena cobra su cheque, debido a que ha interpuesto amparos para no ser despedido, a pesar que hay razones para hacerlo.
En el mismo tenor de funcionarios que no han sido sancionados, los regidores de oposición pidieron a los diputados locales que se resuelva el asunto de presunto fraude por varios millones de pesos en el arrendamiento de las luminarias.
El tema surgió cuando se leyó un exhorto de la Legislatura para que el Ayuntamiento de Zacatecas realice los ajustes necesarios para mejorar las condiciones de trabajo de las Hormiguitas, así como un aumento de sueldo.
Los regidores expresaron que en el presupuesto estaba considerado un aumento para los trabajadores de Limpia, además que si los diputados querían mayor asignación de recursos debían haberlo etiquetado en el presupuesto.
En el documento enviado por la Legislatura se menciona que es un “exhorto en reconocimiento a las hormiguitas por su labor de conservación del planeta”.
El regidor Jaime Ramos indicó que en lugar de enviar este tipo de exhortos deberían trabajar sobre asuntos importantes, ya que hay denuncias y una revisión de la Auditoría Superior del Estado que el Congreso debe dictaminar, a fin de emitir sanciones contra funcionarios y exfuncionarios de la actual administración capitalina.
Para Bertha Dávila, este tipo de exhortos evidencian el gris papel de los diputados locales, quienes pretenden justificar su estadía con pronunciamientos que en poco abonan a lograr un cambio real.




