Autoridades municipales y músicos jerezanos acordaron realizar una reunión este viernes 4 de diciembre ante la inconformidad del gremio por las afectaciones que les acarrea la prohibición de consumir bebidas embriagantes en la vía pública.
Luego de una protesta de los filarmónicos en el jardín principal, regidores que sesionaban en la presidencia en ese momento decidieron atenderlos.
El regidor Octavio de la Torre mencionó que la rigurosa aplicación de la Ley de Alcoholes se debió hacer desde hace tiempo, pues «la verdad estábamos solapando, la autoridad no ejercía su facultad y tiene la obligación de hacer respetar las leyes».
Agregó que el cuerpo de regidores y el alcalde tienen la disposición de encontrar alternativas en conjunto con los músicos, quienes fueron afectados al disminuir su trabajo en las calles y jardines del municipio.
«Estamos conscientes que en las temporadas navideñas que se avecinan tenemos que tener alguna flexibilidad, pero eso nos mete en un problema porque la ley se tiene que respetar siempre, no solo por temporadas», dijo el regidor.
Los músicos pidieron que se permita tomar en la vía pública, pues es cuando los clientes los contratan más fácilmente. De la Torre dijo que se tiene que analizar a fondo esa petición, pues «no podemos violentar la ley».
El gremio musical propuso hacer una consulta ciudadana transparente para preguntarle a la ciudadanía si les gusta «el Jerez de ahora o el de antes».
Informaron que desde que se aplicó la ley sus ingresos han disminuido hasta 75 por ciento y han tenido que buscar trabajo en otras comunidades.
El regidor Nicolás González reconoció la labor de los músicos y aceptó que con la medida que ratificó el ayuntamiento se había afectado a ese gremio, principalmente.
Admitió que el problema se estaba saliendo de control y que era grave que menores de edad fueran vistos en completo estado de ebriedad en las calles y plazas públicas.
Apoyando también a los músicos jerezanos participó el regidor José Murillo, quien hizo énfasis en que, «lamentablemente, en la mayor parte de los casos, solo bajo los efectos del alcohol el cliente se animaba a contratar un tamborazo o una banda».
Pidió a los demás miembros del ayuntamiento mayor sensibilidad hacia este gremio, no obstante, la regidora Margarita Romero les insistía a los inconformes que como cabildo no podían actuar en contra de las leyes.
Con información de La Voz de Jerez




