Con el objetivo de conservar los ecosistemas en Mazapil y generar alternativas económicas sostenibles a largo plazo, Orla Mining – Minera Camino Rojo y la Organización Vida Silvestre (OVIS) firmaron un convenio de colaboración para lanzar el proyecto Pro ABC (Agua, Biodiversidad y Clima), en coordinación con los ejidos de San Tiburcio y La Pardita.
La iniciativa busca implementar acciones integrales para el manejo del agua y la protección de la biodiversidad mediante un enfoque que combina restauración ecológica con el desarrollo de proyectos productivos como la apicultura, el cultivo de agave y desarrollo ganadero con un aprovechamiento sustentable del territorio.
En un evento que reunió a representantes ejidales, autoridades estatales, especialistas ambientales, académicos y miembros de la industria minera, se llevó a cabo la firma del convenio de colaboración entre Orla Mining – Minera Camino Rojo y la Organización Vida Silvestre (OVIS), para la puesta en marcha del proyecto ProA BC (Agua, Biodiversidad y Clima).
Durante el acto protocolario, los presentadores del evento contextualizaron el origen del proyecto como resultado de un diagnóstico ambiental realizado previamente en colaboración con el ejido de San Tiburcio.
Los resultados de ese diagnóstico revelaron una importante riqueza biológica en la zona, al tiempo que identificaron diversas amenazas, como la pérdida de cobertura vegetal, erosión del suelo e invasión de especies de la zona.

Karla Logan, directora de la zona centro de OVIS, destacó que la región forma parte del semidesierto zacatecano, recientemente decretado como área natural protegida de carácter federal, debido a la importancia de las especies de flora y fauna que tiene.
Informó que la zona alberga más de 700 especies nativas de flora y fauna silvestre, de las cuales el 20% son especies endémicas, es decir, que se encuentran únicamente en el territorio nacional y algunas de ellas solamente están en esta zona del país.
Advirtió que 63 de estas especies enfrentan algún tipo de amenaza de extinción y algunas de ellas están a punto de desaparecer, además que 124 son migratorias, es decir, que vienen de Canadá o Estados Unidos.

Para el cuidado de esta riqueza natural Karla Logan subrayó que con el convenio se contempla restauración de hábitats, recuperación de pastizales, manejo del agua, educación ambiental, entre otros.
Estas medidas, agregó, van de la mano con la diversificación económica basada en especies nativas como el agave, el nopal y la apicultura.
Uno de los momentos destacados del evento fue la proyección de videos captados por cámaras trampa instaladas en el territorio de la mina, donde se documentó la presencia de coyotes, felinos silvestres, aves y otras especies indicadoras del estado ecológico de la región.

En representación del Ejido de La Pardita, Jesús Rodríguez, presidente del Comisariado, expresó que la inclusión de su comunidad en el proyecto refleja el compromiso local con la conservación del medio ambiente. “Cuenten con nuestra participación y entusiasmo. Este esfuerzo colectivo es una oportunidad para las futuras generaciones”, dijo.
Silvia García, presidenta de la Mesa de Comisariado del Ejido de San Tiburcio, coincidió en destacar el valor del proyecto como vía para generar nuevas oportunidades de empleo en armonía con la tierra.
“Estamos entusiasmados por aprender y colaborar. Queremos que el desarrollo económico sea posible sin dejar de cuidar lo que nos sostiene”, afirmó.

Por parte de Orla Mining, Silvana Acosta, jefa de sustentabilidad, subrayó que el proyecto ProA BC representa un paso decisivo dentro de los compromisos de responsabilidad social y ambiental de la empresa.
Destacó que el desarrollo económico y la conservación ambiental no solo pueden coexistir, sino que deben complementarse, por lo que con el plan desarrollado y la participación de las comunidades se darán resultados en los próximos años.
Acosta también señaló que Pro ABC se trabajará de la mano con expertos, autoridades y, sobre todo, con las personas que habitan y conocen este territorio para obtener resultados visibles, medibles y sostenibles.

Rafael Sánchez Campos, gerente general de Orla Camino Rojo, afirmó que el proyecto representa un paso más allá de las operaciones mineras convencionales y utilizó una analogía del sector para explicar la visión: “La exploración ya se hizo, ahora estamos en fase de planta piloto. Pero la clave aquí no es técnica, es la colaboración. Este proyecto no es de Orla, es de todos los que habitamos y trabajamos en esta región”.
Sergio Jiménez, director ejecutivo de OVIS, resaltó que la alianza entre comunidades, empresa, academia y sociedad civil demuestra que es posible implementar un modelo sostenible que no dependa exclusivamente de la actividad minera.
“Lo que se está construyendo es una red de trabajo conjunta para enfrentar el cambio climático, proteger los ecosistemas y diversificar la economía local”, apuntó.
Con la firma de este convenio, Pro ABC inicia formalmente su etapa de implementación, con una agenda de trabajo centrada en restauración ecológica, monitoreo de biodiversidad, educación ambiental y desarrollo de proyectos productivos sustentables en el altiplano zacatecano.







