Con una literatura muy variada, de autores de diferentes puntos del orbe, fue presentada la colección “Ediciones de Medianoche”, en el Antiguo Templo de San Agustín.
Al acto asistieron autores como Javier Acosta, Ernesto Perales Núñez, Bernardo Araujo, Alberto Huerta, Nelsón Guzmán, Pilar Alba y Juan Manuel García Jiménez.
La colección está conformada por 12 libros: “Escritos de México”, de Clement Rosset, con traducción de Santiago E. Espinosa; “Carlos sobre la poesía”, de Stephone Maltermé, selección, traducción, prólogo y notas de Rodolfo Alonso; “La lengua Lemosina”, antología de la nueva poesía catalana, seleccionada, traducida y prologada por Mario Bojórquez.
Otros volúmenes son: “Tábanos”, conformada por obras de 13 poetas chilenos, seleccionados y prologados por Mario Meléndez; “Tres visitas a Baudelaire”, de Benjamín Valdivia; “El Aliento Amoroso de la nada”, de Alberto Huerta y “Las ramas secas del naranjo”, de Bernardo Araujo.
Asimismo: “Los caminos del extravío”, de Nelson Guzmán; “Dos pájaros de cuenta”, de Pilar Alba; “Cinco poetas norteamericanos”, con traducción y prólogo de Javier Acosta, y “Versus: Otras miradas a la obra de Octavio Paz”, compilada y prologada por José Vicente Anaya.
José Vicente habló sobre “Versus: Otras miradas a la obra de Octavio Paz”, una crítica muy seria a este poeta, escritor y ensayista mexicano. Allí Jorge Aguilar critica el pensamiento de Paz y otro ensayo su poesía; el compilador mencionó que “son críticas serias, no es el intento de decir cosas sólo por atacar, todos los ensayos son un trabajo de investigación”.
Continuó Bernardo Araujo, quien dijo que no hubiera sido posible la realización de su texto, sin el apoyo de su maestro Alberto Huerta y de Juan José Macías; “Las ramas secas del naranjo” “es un libro de ocho cuentos, un ejercicio personal para ver que efecto tenía; está dedicado a mi padre”, comentó.
Por su parte, Pilar Alba explicó como surgió su libro, que es el fruto de mucho tiempo de trabajo, y del apoyo de Juan Manuel García. Compartió con el público dos textos, titulados “Vi morir a una mujer” y “Moscas”. Enseguida, Alberto Huerta, solo leyó el texto titulado “Te estoy mirando”.
Juan Manuel García dijo que su poemario es muy místico, y dedicó algunas de sus obras a su familia, como “Abrir poemas como pomadas”; mencionó que ser poeta implica publicar a otros y hacer la difusión de estos, como lo hace Juan José Macías. Finalmente compartió con el público algunas de sus poesías.
Finalizó Nelson Guzmán, quien comentó que su texto es de ensayos y poemas, intentó una prosa poética de la reflexión filosófica y académica; también contiene imágenes que acercan a la experiencia reflexiva. Compartió dos ensayos, uno de ellos titulado “La memoria del vacío”, así como dos poemas: “El humo sedante”, y otro dedicado a su hija Sofía, “Las voces de Sofía”.




