AGUASCALIENTES.- Los hermanos Eduardo y Raúl Guadalupe Reyes Guerrero conquistaron medalla de plata y bronce respectivamente en las pruebas de lanzamiento de jabalina y bala, con marcas de 20.40 y 6.90 metros, al celebrarse la segunda jornada de competencia de ciegos y débiles visuales en Paralimpiada Nacional Aguascalientes 2013.
Raúl Guadalupe Reyes Guerrero, quien dentro de la categoría T12 juvenil mayor ya tenía en su poder la medalla de plata en lanzamiento de disco con 17.32 metros, ahora se adjudicó el bronce al depositar la bala a una distancia de 6.90 metros en el estadio del IDEA, donde Sinaloa hizo el 1-2 con las figuras de José Héctor Gámez (8.21 m.) y Francisco Flores (7.14 m.).
El atleta zacatecano bajo la dirección técnica de Javier Cervantes vino de menos a más para adueñarse de la presea, ya que en su primer lanzamiento registró 6.66 metros, mejorando a 6.75 y 6.90, sin que esto sometiera a presión a los sinaloenses, que desde su presentación en la plataforma de expulsión de bala, dejaron de manifiesto su potencial y distribución de medallas.
Por su parte Eduardo Reyes, en el segundo día de actividad tuvo participación en salto de longitud y lanzamiento de jabalina en categorías T12 y T11 juvenil mayor respectivamente, por lo que vinieron las complicaciones, ya que las pruebas fueron programadas simultáneamente.
De un lugar a otro se tuvo que desplazar para cumplir los compromisos, siendo en lanzamiento de jabalina donde sorprendió a propios y extraños al ubicarse en la segunda posición de la clasificación general con marca de 20.40 metros, por los 45.31 de Pedro Ballesteros Casas de Sinaloa, para bañarse de oro, en tanto que el bronce le correspondió a José Ricardo González de Coahuila, quien siempre estuvo presionando al zacatecano.
Desde la primer tirada Eduardo Reyes Guerrero se adueñó prácticamente de la medalla de plata, ya que en sus siguientes lanzamientos vino a menos con 20.30, 17.16, 19.88 y ante la severa presión del coahuilense José Ricardo González, cometió una falta, que afortunadamente no tuvo consecuencias, ya que su más cercano perseguidor lanzó la azagaya a 19.36 metros.
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