El premio Nobel de Literatura 2010 fue concedido al escritor peruano Mario Vargas Llosa, uno de los novelistas más importantes en habla hispana, anunció hoy desde Estocolmo la Academia Sueca.
La Academia Sueca indicó que Vargas Llosa se hizo del galardón "por su cartografía de las estructuras de poder y su reflejo agudo de la resistencia del individuo, de su rebelión, y su derrota".
El presidente del jurado de la Academia sueca, Peter Englund, indicó que el autor, quien se encuentra actualmente en Nueva York, donde imparte clases en la Universidad de Princeton, fue notificado de galardón.
"Se levantó a las 05:00 horas para preparar una clase. Cuando lo llamamos, a las 06:45 horas, ya estaba trabajando", acotó Englund.
Vargas Llosa es el primer autor de habla hispana premiado en los últimos veinte años, desde que en 1990 el galardón recayera en el mexicano Octavio Paz, un año después que el español Camilo José Cela.
El escritor peruano, nacionalizado español, publicó su primera obra, Los jefes (1959), a los 23 años y con la novela La ciudad y los perros (1962) se ganó ya un prestigio entre los escritores que por aquel entonces gestaban el inminente "boom" literario iberoamericano.
Luego aparecerían escritos de tinte autobiográfico como La casa verde, La tía Julia y el escribidor y Travesuras de la niña mala. En 1981, Vargas Llosa publicó su novela histórica La guerra del fin del mundo.
Su obra literaria ha renovado la temática y la técnica narrativa y ha creado una galería de personajes y episodios que revelan con hondura los conflictos entre civilización y barbarie, cultura y oscurantismo, creación y destrucción, todavía presentes en la sociedad contemporánea.
La crítica literaria mundial lo considera uno de los más importantes narradores vivos de las letras universales.
Son innumerables los galardones y reconocimientos obtenidos por Mario Vargas Llosa a lo largo de su carrera: el Premio Rómulo Gallegos, el Premio Cervantes, el Premio Nacional de Novela del Perú, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y el Premio de la Paz de los Libreros de Alemania.
También el Premio Planeta y el Premio Biblioteca Breve fueron tan sólo algunas de las distinciones recibidas. Además, en 1977 fue designado miembro de la Academia Peruana de la Lengua y, en 1994, de la Real Academia Española.
Contento y sorprendido por el Nobel
Mario Vargas Llosa se declaró “profundamente contento”, sorprendido y “muy agradecido” con la Academia Sueca de la Lengua que le otorgó hoy el Nobel de Literatura 2010, aunque confesó, en declaraciones desde Nueva York a Radioprogramas del Perú, que temía que el anuncio se tratara de una broma.
“La verdad es que yo acepte (inicialmente) que no estaba entre los candidatos. Fue una sorpresa mayúscula, ni siquiera en estos días tenía datos sobre el tema. Pensé en un momento que podía tratarse de una broma perversa”, indicó.
“Dije mejor no (alegrarse), por si se trataba de una broma y quedaría mal”, confesó desde Nueva York donde vive actualmente cerca al Central Park y donde dicta una cátedra.
Recordó que estaba trabajando desde las 05:00 de la mañana cuando le llamó una persona en inglés y debido a una mala comunicación escuchó sólo “Academia Sueca”. Me llamó en nombre de la Academia para decirme que en 14 minutos se anunciaría el Nobel”.
“Quiero agradecer a España”, dijo Vargas Llosa al comentar que le debe gran parte de este premio a ese país desde que escribió sus primeros cuentos.
“Me parece justo mencionar la gran promoción que ha recibido mi trabajo literario y de lectores españoles”, indicó al señalar que el reconocimiento en cierta forma lo ruboriza y tendrá que verse al espejo.
“Ese país me cambió la vida y me permitió dedicarme a escribir. Es mi segunda patria, no sólo porque tengo pasaporte español además del peruano sino porque realmente me siento en mi casa”, señaló el laureado escritor.
Francia e Inglaterra, según Vargas Llosa, han sido otros países que han contribuido en su carrera literaria, pero es en el segundo país al que le debe más políticamente sobre lo que es el civismo y la democracia.
“Otra cosa que le debo a Europa es la disciplina, allí aprendí qué es escribir. Es un trabajo que necesita horario y disciplina”, manifestó recientemente en otra entrevista el escritor que cada sábado colabora con comentarios en Radioprogramas del Perú.
(Con información de La Crónica de hoy y Notimex)




