Fabiola Angélica Flores Romo nunca se imaginó ser la responsable del control de tráfico de camiones de la mina más grande del país y la única mujer en el continente americano que supervisa el tráfico de los vehículos de carga pesada.
Tiene 3 años trabajando en la mina Peñasquito, ubicada en el municipio de Mazapil, Zacatecas, localidad donde la extracción de minerales desde hace más de 4 siglos ha sido fundamental.
Pero para las mujeres la minería estaba prohibida e incluso les restringían el acceso a las minas.
Hoy ya no solo se les permite la entrada o laborar como empleadas de limpieza en las minas, sino también realizan actividades de alto riesgo o de compleja operación.

Entre su personal cuenta con la única mujer en América certificada para controlar el tráfico de camiones de más de 320 toneladas de carga una mina.
“Todo este logro también lleva a un mayor sacrificio que realicé hace 3 años y fue una de las decisiones más duras de mi vida: dejar a mis hijos para mudarme a trabajar a esta mina”, dice Fabiola Flores.
“Me la pasaba llorando a diario por mis hijos”, continúa, “pero la superación personal y las ganas de una mejor calidad de vida me hicieron seguir adelante sin titubear hasta llegar a ser la mujer sobresaliente de esta empresa. ¡Ahora puedo presumirles a mis hijos lo importante que soy!”
Otra mujer que rompe con los arcaicos paradigmas de que los empleados en las minas deben ser hombres es Alma Puente-Ávila, superintendente de Compras y Almacén de toda la compañía.
Ella tiene a su cargo a más de 40 personas desde que inicio la planta hace 6 años. Anteriormente ya tenía una experiencia de más de 2 décadas en el área.
Su filosofía es el alto sentido de ética y honestidad, todo enfocado en el desarrollo de las personas. Ella no acostumbra sumar logros y exponerlos o colgarlos en una pared, sino que sus metas son día con día porque la vida es una labor de aprendizaje.
La convivencia entre sus compañeros de trabajo la define Alma Puente-Ávila como una segunda familia, ya que con ellos comparte los alimentos en la mesa.
Geralinda Haide Zambrano Gutiérrez es otra gran mujer que, entre la adversidad y la necesidad de migrar, encontró la mejor solución para sacar adelante a su familia.
Originaria de Ojocaliente, en 2007 llegó de Estados Unidos desempleada y al acudir a la planta fue contratada.
Comenzó a manejar camiones durante 6 meses, y al ver que más mujeres se incorporaban a las actividades se sintió muy motivada para seguir superándose.
“Ya que logré operar los camiones gigantes que cargan 320 toneladas fue como un gran paso en mi vida”, dice.
No obstante su orgullo por ese logro tan grande, pensó en lo que seguía y ahora se encarga de entrenar a nuevos operadores de esos enormes camiones, la mayoría son mujeres.
“Valoro la experiencia que tengo en este trabajo y nunca imaginé que llegaría a ser una operadora de camiones de carga pesada”, agregó.
Cualquiera que sea tu sueño no dudes en cumplirlo
Geralinda Zambrano envió un mensaje a las mujeres con motivo del Día Internacional de la Mujer:
“Un saludo a todas las mujeres de México y América Latina. Les envío una felicitación en este día de la mujer. Te invito a seguir luchando, a no rendirte, a seguir amando esta vida.
“Cualquiera que sea tu sueño no dudes en cumplirlo ese es el mensaje para todas las mujeres, en este día tan especial”.
En Peñasquito, el 18 por ciento del total de empleados son mujeres, y se les puede ver en todas las áreas desempeñando tareas diversas para que opere la mina, como de limpieza, seguridad, jefas de departamento, supervisoras, cocina, entre otros.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ
VIDEO: ÉDGAR ROBLEDO Y OSVALDO MARTÍNEZ




