Falleció esta mañana el obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, Samuel Ruiz García, quien ejerció como mediador con la guerrilla zapatista y fue un defensor de los derechos de los pueblos indígenas de México y de América Latina.
Luego de ser trasladado el pasado 12 de enero desde un hospital en el estado de Querétaro para su atención en la ciudad de México, murió hoy en el Hospital Ángeles del Pedregal, confirmó Pablo Romo, colaborador cercano del prelado.
El prelado, de 86 años de edad, padecía, desde hace varios años, diabetes y problemas respiratorios, los cuales se le complicaron y derivaron en una neumonía que lo mantuvo en terapia intensiva desde el viernes de la semana pasada.
Desde el pasado mes de noviembre, su estado de salud decayó, tanto, que incluso a los obispos reunidos en la Conferencia del Episcopado Mexicano oraron por su salud.
Pablo Romo señaló que a las 15:00 horas de hoy se llevará a cabo una misa de cuerpo presente en el Centro Universitario Cultural, ubicado en la colonia Copilco Universidad.
Samuel Ruiz García nació el 3 de noviembre del 1924, en Irapuato, Guanajuato; en 1999 ejerció de obispo en San Cristóbal de las Casas.
El religioso estuvo a cargo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas desde 1960 a 2000, año en que se jubiló.
El obispo fundó en 1989 el Centro Fray Bartolomé de las Casas, que desarrolla desde entonces en Chiapas una labor activista en favor de los pueblos indígenas y que recibió en 2009 el premio que lleva el nombre del fraile español, entregado por los Príncipes de Asturias.
Ruiz contribuyó a llevar a buen puerto la negociación entre el gobierno federal y la guerrilla del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), alzada en armas el 1 de enero de 1994 en Chiapas para reclamar los derechos de los pueblos nativos de la zona.
El religioso ha sido galardonado con numerosos reconocimientos, entre los que destaca el Premio Simón Bolívar, concedido por la UNESCO en 2000, "por su especial compromiso personal y su papel en tanto que mediador, contribuyendo así a la paz y al respeto de la dignidad de las minorías".
En 2008, formó asimismo parte de una comisión negociadora con otra guerrilla, el Ejército Popular Revolucionario (EPR), que reclamaba al gobierno la entrega de dos de sus militantes desaparecidos. El proceso se cerró sin resultados.
(Con información de Milenio, ABC y La Crónica de hoy)



