Como parte de su trabajo legislativo en el Senado de la República, Amalia García Medina participó en la elaboración y en la presentación del libro ‘Migración: Bienestar e Inclusión Laboral’, convocado por los especialistas Eunice Rendón y Pablo Almuni.
En el evento realizado en la Ciudad de México, la senadora zacatecana destacó que la obra es “el resultado de varios años de trabajo y de un esfuerzo colectivo que hizo posible que finalmente viera la luz”.
En este sentido, hizo un reconocimiento especial a Nashieli Ramírez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, “por su enorme sensibilidad y determinación para publicarlo, para que este trabajo y esta reflexión colectiva fueran compartidos con la sociedad”.
La presentación también contó con la participación de Giovanni Lepri, del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), “quien ha defendido los derechos de las personas que viven con mayor vulnerabilidad”, y de Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, impulsor de la inclusión laboral de personas migrantes y connacionales retornados.
Durante su intervención, la senadora García Medina expresó su preocupación por el debilitamiento de organismos internacionales creados para proteger los derechos humanos.
“Podemos ver con toda claridad, que organismos fundamentales, están siendo puestos contra la pared. Resulta extremadamente preocupante, por ejemplo, la determinación del gobierno de los Estados Unidos de retirar su participación del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, así como de otras instituciones del ámbito internacional, eso está en riesgo”, dijo.
En relación con la política migratoria, subrayó que “poner en el centro, como paradigma fundamental de nuestra época, la defensa de los derechos humanos y de las personas migrantes resulta sustancial” y recordó una frase de Carlos Fuentes que acompaña una pintura en el Museo Nacional de Antropología: “Cuando ellos llegaron nadie les pidió pasaporte, no les solicitaron visa, y así se pobló nuestro continente”.
La senadora recalcó que México tiene una larga tradición de acogida y que es necesario que ésta se fortalezca frente a las presiones externas.
“No queremos, no quisiéramos, no deseamos que lo de Ciudad Juárez, donde un grupo de migrantes murió encarcelado, se repita nunca más. Para ello, lo que requerimos es un paradigma que ponga en el centro la dignidad, la igualdad, la no discriminación y la justicia social”, expresó.

Amalia García dijo que hoy es prioritaria la construcción de una política migratoria incluyente, profundamente humanista, respetuosa de los derechos humanos, y este libro es la suma de distintas voces, pero todas unificadas en un tejido que pone en el centro el derecho humano de las personas, independientemente de su calidad y condición migratoria, porque quienes atraviesan fronteras, atraviesan geografías, llevan a cuestas sus derechos humanos, y eso es lo que debe ponerse al centro.
“Es por ello que me complace enormemente escuchar al comisionado del Instituto Nacional de Migración, Sergio Salomón Céspedes, expresando un compromiso de poner en el centro la seguridad humana. Me parece que esta visión es la que debiera prevalecer, porque ante la insistencia de nuestro vecino de que México se convierta en una frontera humana y de contención, lo que requerimos hacer es hacer de nuestro país un país incluyente”, manifestó la exgobernadora de Zacatecas.
La legisladora añadió: “En el libro yo relato que la Ciudad de México hace algunos años, se convirtió en una ciudad santuario. Y a los migrantes que llegaron aquí, con la ley de interculturalidad de la Ciudad de México, se les puso en el centro el acceso a sus derechos. Derecho a la salud, el derecho a la seguridad social, el derecho a la educación para sus hijas e hijos, y adicionalmente algo que me parece muy relevante y además tiene que ver con el objetivo de este libro, que está en el título ‘Migración, Bienestar Social e Inclusión Laboral’, porque el programa de Seguro de Desempleo se puso al servicio de las personas migrantes que llegaban a la Ciudad de México”
De tal manera que, con capacitación, con certificación de sus competencias laborales y con inclusión laboral, la intención era que ellos pudieran desarrollar sus capacidades y sus talentos, su calidad humana nuestro país, y que se convirtieran, como lo han sido generalmente los migrantes en todo el mundo, en un factor de enriquecimiento de nuestra sociedad.
Finalmente, señaló que la inclusión laboral de personas migrantes “no se decreta, se construye todos los días” y que el libro ‘Migración, Bienestar e Inclusión Laboral’ “permite construir colectivamente una visión común que nos haga avanzar en el respeto y reconocimiento de los derechos de las personas migrantes y sus familias, para que no vivan su vida en medio de una amenaza, sino en un ámbito de esperanza”.




