Considerado como una obra ubicada dentro de la realidad política y social, ‘La opacidad y la transparencia. Una reforma política con participación ciudadana’, de Alfonso Rangel Guerra, es el título del libro que fue comentado por el periodista Francisco Esparza Acevedo.
La obra aborda el tema desde la perspectiva de una turbulencia electoral, donde actualmente hay poca credibilidad hacia los políticos.
El libro fue presentado en el patio central del edificio de Rectoría de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), y fue organizada por el Tribunal Universitario, donde estuvieron presentes, José Said Samán Zajur, Contralor General de la UAZ y Jaime Cervantes Durán, de la Comisión Estatal para el Acceso a la Información Pública (Ceaip).
Esparza Acevedo consideró de suma importancia para los aspirantes a un cargo de elección popular y para los funcionarios de gobierno, adquirir el ejemplar para acercarse propiamente al marco jurídico, un tema bastante comentado en los círculos del poder.
Recordó la responsabilidad que adquieren los políticos con el hecho de participar por un puesto de elección popular, o de ser servidores públicos, pues en el libro encontrarán “todo lo que los políticos hacen y lo que no deben hacer o fomentar”, dijo.
Coincidió con Jaime Cervantes Durán, al hablar de la alternancia en el poder, que se dio con el triunfo de Vicente Fox Quezada en el 2000 y el reconocimiento de Ernesto Zedillo, Presidente de la República saliente, donde se dieron los primeros pasos de la moderna transición democrática.
La fragilidad de la democracia “está al filo de la navaja”, opinó, por los políticos contemporáneos, que como resultado se decanta en ciudadanos desilusionados de una democracia traicionada por quienes deberían fomentarla.
Abundó sobre la propuesta del Alfonso Rangel Guerra, refirió “la urgente necesidad de sanear e impulsar verdaderos procesos democráticos desde la vida interior de los partidos”, manifestó.
Es importante que los candidatos entiendan la responsabilidad de ejercer un cargo de elección; pero que además se obliguen a llevar a buen término sus acciones a favor de la ciudadanía, evitando las prácticas deshonestas e irresponsables.
Reflexionó sobre el hecho de que un servidor público, elegido democráticamente, está obligado a salvaguardar legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia, principios esenciales de sus funciones.
“La gran mayoría nos han dado muestras de su falta de honradez, lealtad e ineficiencia, y aun con eso siguen buscando el voto”, replicó.
Afirmó que la propuesta del autor no es mala pero sí utópica “porque en nuestro sistema democrático no se cumplen los 5 principios básicos: legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad y eficiencia”, en los que se deben desenvolver los funcionarios públicos, agregó.
Said Saman Sajur destacó que el libro pretende alentar el conocimiento de las leyes, al tiempo que propone construir un diálogo ciudadano para enriquecer la vida pública y política y así erradicar el abstencionismo electoral y que los ciudadanos sean consientes de la vida democrática.
Dijo que la rendición de cuentas que se exige a un funcionario, favorecido a través de una elección democrática, es un agregado de la “expresión ciudadana a través del voto”; ésta debe darse desde las propuestas de campaña, a través de las acciones durante su encargo.
Esa expresión de transparencia le da al ciudadano una oportunidad de calificar los desempeños de los funcionarios que deben deslindar lo público de lo privado; siendo obligados a rendir cuentas de manera transparente sobre sus acciones, como funcionarios en su desempeño público, subrayó.
El contralor de la UAZ consideró que el autor hace una reflexión en donde al ciudadano, a través de la Ley de Transparencia, se le permite valorar el desempeño de funcionarios; algo que hasta hace muy poco tiempo “era sancionado”, por dudar de la honorabilidad del gobierno y de sus integrantes, expresó.
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