La situación se mantiene en silencio por considerar que se trata de conductas normales, pero son los jóvenes de estas edades quienes son más vulnerables a sufrir violencia en el noviazgo.
Yunuen Micaela Luis Mendoza, directora del Centro de Prevención y Atención a la Violencia Familiar (Cepavif) de los Servicios de Salud de Zacatecas (SSZ), mencionó que en el enamoramiento se idealiza a la pareja y es muy difícil reconocer cuando se ejerce violencia de su parte, por tanto, pidió que se identifiquen los signos de alarma.
El principal tipo de violencia en el noviazgo en este grupo de edad es el psicológico, seguido del sexual y el físico, ya que el objetivo de los agresores es dominar y mantener el control sobre la otra persona.
Los agresores utilizan distintas estrategias que van desde el ataque a la estima de la víctima y la manipulación sutil, así como los besos “cariñosos” acompañados de mordidas que ocasionan hematomas que se realizan a manera de juego.
Depresión y aislamiento, consecuencias de violencia en el noviazgo
Entre los comportamientos que son signos latentes de alarma destacan el control de las actividades personales, tales como horarios cotidianos, amistades, familiares e incluso gustos y aficiones.
Además, es muy común la revisión de pertenencias personales, como celulares, dirección electrónica y todo lo que conlleva a lo referente a redes sociales, vigilar, criticar o pretender que cambie la forma de vestir, peinado, maquillaje, así como presionar para que la pareja realice dietas o ejercicio que ponga en riesgo su salud física y emocional.
Luis Mendoza mencionó que las consecuencias de un noviazgo violento se pueden manifestar en depresión, aislamiento, fracaso escolar, trastorno alimenticio y del sueño, adicciones y embarazos no deseados.
La responsable del Cepavif señaló que en el noviazgo la violencia es muy sutil, por lo que pidió a los jóvenes no dejarse llevar por relaciones violentas que pueden considerar normales, sino que siempre están a tiempo de realizar un alto y buscar atención que permita tomar decisiones necesarias para alejarse y pedir ayuda profesional.
Las conductas violentas en el noviazgo para nada enriquecen ni estimulan la relación, al contrario, la enferman, dijo. “Una relación es para conocerse y disfrutarse, no para temer, manipular o lastimar”.
Recordó a los adolescentes que son víctimas de maltrato que acudan a las instalaciones del Cepavif, ubicadas en avenida González Ortega S/N, donde recibirán atención gratuita, confidencial y especializada.



