El candidato a gobernador por la coalición Zacatecas nos Une (PRD-Convergencia), Antonio Mejía Haro, denunció que los gobiernos priístas de Coahuila y Nuevo León operan con recursos públicos en la región del semidesierto para influir en la elección del 4 de julio.
Indicó que ayer recibieron información sobre intromisión de estos gobiernos en Melchor Ocampo, Concepción del Oro y Mazapil, donde se realiza un operativo de cambio de credenciales.
“Estamos detectando donde votan más de 10 personas en un domicilio. En el Salvador detectamos 150 credenciales y en los otros municipios es mucho más grave. Vamos a auditar los domicilios, porque no es lógico que en una casa voten 20 personas, porque incluso se trata de un delito federal”, dijo.
Antonio Mejía expresó que se tiene una estructura fuerte en el PRD para cubrir todas las casillas el día de las votaciones y evitar fraudes, pero desde ahora se está cazando a los “mapaches” priístas mediante brigadas.
El vicecoordinador de la bancada perredista en el Senado, Silvano Aureoles Conejo, dijo que en las últimas semanas se volcó un sector importante del priísmo nacional para intervenir en las elecciones.
“Hice la denuncia en la tribuna del Senado. Hay intromisión también de San Luis Potosí, e incluso del Estado de México, con recursos para apuntalar a su candidato en Zacatecas (Miguel Alonso Reyes, de la Alianza Primero Zacatecas)”.
Señaló que desde el Congreso se hizo un exhorto para que la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) investigue la presunta intromisión de los gobiernos priístas, en especial el de Nuevo León, del cual, aseguró, se tiene documentado que apoyó con vehículos al abanderado tricolor.
Las encuestas no son determinantes: Walton
Luis Walton Aburto, dirigente nacional y senador del Partido Convergencia, visitó el estado con la finalidad de apoyar a Antonio Mejía, pues reconoció su trabajo legislativo y aseguró que tiene todas las características y la capacidad para ser gobernador.
En conferencia de prensa, expuso que las encuestas no son determinantes en un proceso electoral y puso de ejemplo el proceso en Yucatán, dónde los colocaban como perdedores por más de 23 puntos, pero el día de la elección se redujo la predicción a poco más de tres puntos.



