La carretera federal 45 se convirtió en un verdadero foco de riesgo este miércoles, al registrarse dos accidentes múltiples en un mismo punto con al menos una docena de heridos y severos daños a vehículos, frente al Aeropuerto Internacional Leobardo C. Ruiz, en Calera.
La combinación de trabajos de mantenimiento inconclusos, lluvias, derrames de combustible y exceso de velocidad, derivó en una jornada caótica que mantuvo colapsada la circulación durante más de 12 horas.
El segundo accidente, ocurrido pasadas las 6 de la tarde, fue el que mayor indignación generó entre automovilistas y vecinos. Dos tractocamiones y varios vehículos particulares se impactaron en la parte alta del puente, dejando como saldo preliminar dos personas lesionadas de consideración.

Según los primeros reportes, la carpeta asfáltica permanecía húmeda por la lluvia y resbaladiza debido al combustible y aceite regados desde la mañana, lo que provocó que las unidades patinaran sin control.
El percance paralizó nuevamente el tránsito rumbo a Calera y a Zacatecas. La fila de automóviles alcanzó varios kilómetros y usuarios reportaron que el congestionamiento llegaba hasta la zona de Ciudad Gobierno.
Una grúa telescópica de gran tamaño tuvo que intervenir para retirar a los vehículos pesados que quedaron atorados en plena estructura del puente, lo que prolongó las labores hasta entrada la noche.
Este segundo siniestro está directamente relacionado con lo ocurrido durante la madrugada. Horas antes, en el mismo lugar, se registró un choque de enormes dimensiones que involucró a ocho vehículos: un tráiler, una pipa, un camión de pasajeros y varios automóviles.
El saldo fue de 10 personas lesionadas, tres de ellas de gravedad, además de una carretera cerrada durante casi toda la mañana. Los trabajos de limpieza de derrames y retiro de las unidades dañadas habrían dejado la superficie irregular y peligrosa, situación que se complicó aún más con la lluvia de la tarde.
Las voces de los automovilistas no se hicieron esperar. Usuarios frecuentes de la federal 45 advirtieron que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes había intervenido el puente apenas días antes, pero que la reparación fue mal planeada y dejó desniveles en el asfalto.

“Se veía venir, dejaron el pavimento resbaladizo y con escalones en plena carretera, lo que hace que los vehículos se desestabilicen con facilidad”, denunciaron conductores que quedaron varados durante horas.
El doble accidente también encendió la molestia de automovilistas, quienes insistieron en que los riesgos pudieron evitarse si los trabajos se hubieran realizado de manera adecuada.
La coincidencia de dos choques múltiples en un mismo día, y en el mismo punto, desató cuestionamientos sobre la seguridad de la vía y la responsabilidad de las autoridades.
La Guardia Nacional División Carreteras permaneció resguardando el área desde la madrugada, apoyando en la vialidad y coordinando los cierres parciales. Sin embargo, la saturación fue tal que decenas de automovilistas buscaron rutas alternas hacia Jerez y comunidades aledañas para poder llegar a Zacatecas o Fresnillo.

Al final de la jornada, el saldo fue de más de diez lesionados, entre ambos accidentes, y una clara evidencia de que el puente del aeropuerto se ha convertido en un tramo de alto riesgo.
La combinación de reparaciones deficientes, condiciones climáticas adversas y derrames peligrosos dejó a la vista una realidad: la falta de planeación y supervisión puede tener consecuencias graves en el tramo carretero más transitado del estado.





