Transitaba por el bulevar López Portillo, a la altura del fraccionamiento Santa Rita, donde el conductor se dio cuenta de que empezaban a salir llamas del cofre.
En medio de la angustia, el conductor se fue por la lateral, a fin de poder detenerse y salir de la unidad en llamas; afortunadamente no hubo lesionados.
Una vez que logró salir, esperó a que acudieran los bomberos, quienes tardaron unos minutos y fueron los que controlaron el incendio que, según señaló el conductor, derivó de una mala instalación de gas LP.
Cuando se logró controlar el fuego, se declaró que la unidad se perdió en su totalidad.






