Tras 10 días de paro estudiantil en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) se anunció la liberación de las instalaciones, luego de que se concretaran acuerdos clave con la administración central, incluyendo el inicio formal del proceso de rescisión laboral del exrector Rubén Ibarra Reyes, recientemente sentenciado por abuso sexual agravado.
La decisión fue comunicada después de una mesa de diálogo sostenida desde temprana hora de este martes entre representantes del Movimiento Estudiantil y el rector interino Armando Flores de la Torre, con la firma de una minuta que pone fin a la suspensión de actividades en toda la institución.
El punto central del acuerdo fue la entrega oficial de un documento que instruye al abogado general de la universidad, César Augusto Rivera Muñoz, a iniciar la rescisión del contrato laboral de Rubén Ibarra, lo que implicará su desvinculación total de la institución, lo cual podría tardar un mes.
Este fue el punto más exigido por los estudiantes, quienes denunciaron no solo la gravedad de la condena contra Ibarra Reyes, sino también el silencio institucional y la falta de medidas concretas tras conocerse la sentencia dictada el pasado 16 de mayo.

El movimiento estudiantil, que desde el 17 de mayo tomó aulas, edificios y espacios culturales como el Teatro Fernando Calderón, mostró desde el primer día un pliego petitorio contundente: la expulsión definitiva del exrector
También se exigió la revisión del gabinete del rector electo Ángel Román Gutiérrez, un protocolo efectivo contra la violencia sexual y el fin de las asambleas del Consejo Universitario en línea que, a su juicio, solo servían para evadir la rendición de cuentas.
Durante la protesta, fue colocado un “tendedero” de denuncias en el Centro Histórico de Zacatecas, exhibiendo a presuntos acosadores en distintas unidades académicas. Esta acción buscó visibilizar lo que consideran un patrón de impunidad y encubrimiento sistemático al interior de la universidad.

3 acuerdos clave con el Consejo Universitario
El Movimiento Estudiantil también logró una reunión con la Presidencia Colegiada del Honorable Consejo Universitario, donde se alcanzaron 3 acuerdos:
1. Pronunciamiento público del Consejo para reprobar las acciones de Rubén Ibarra Reyes.
2. Reanudación del trabajo para concluir el Protocolo de Actuación para la Prevención, Atención y Sanción de la Violencia Sexual dentro de la UAZ.
3. Compromiso de la Presidencia Colegiada de fungir como puente de diálogo entre el Movimiento Estudiantil y el rector electo Ángel Román Gutiérrez.
Con estos compromisos, el movimiento estudiantil consideró haber dado un paso firme en su exigencia de justicia, pero advirtió que mantendrá vigilancia sobre el cumplimiento de cada punto.

Se reanudan clases y se ajustará el calendario
Con la firma del acuerdo, se dio luz verde para la reanudación de las actividades académicas y administrativas a partir del miércoles 28 de mayo.
Se informó también que se trabajará con los directores de cada unidad académica para reorganizar el cierre del semestre, incluyendo exámenes finales y procesos de admisión para más de 14 mil aspirantes a licenciaturas y posgrados.
Además, las autoridades universitarias se comprometieron a no ejercer represalias contra las y los estudiantes que participaron en el paro.
El Movimiento Estudiantil subrayó que este triunfo es suyo, pero también de todas y todos quienes apoyaron desde su trinchera. “Por eso: gracias. Lo logramos porque no nos callamos. Porque elegimos organizarnos y resistir. El triunfo es nuestro, por el bien de la comunidad universitaria, por la justicia, por la UAZ y por las infancias”, agregó.




