En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, que se celebra el 14 de junio, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) destacó la importancia de fomentar la aportación altruista.
La fecha sirve para hacer conciencia sobre la necesidad de disponer de sangre y productos sanguíneos seguros, además de agradecer a quienes donan de forma voluntaria, lo cual permite salvar vidas.
La transfusión de sangre y de productos sanguíneos aumenta además la esperanza y la calidad de vida de pacientes con trastornos potencialmente mortales, mientas que en la atención materna y perinatal es de vital importancia.
El ISSSTE cuenta con una red de 54 Bancos de Sangre y 56 Servicios de Transfusión en las diversas unidades médicas hospitalarias en la República, en donde se recibe a los donadores.
Durante 2012 se realizaron alrededor de 230 mil transfusiones a nivel nacional.
El Instituto implementa controles estrictos para garantizar el bienestar de los donadores y la seguridad de las unidades de sangre que se obtienen, por medio de pruebas de control de calidad a los equipos, reactivos y a los componentes sanguíneos.
Cómo donar sangre
Para ser un donador, la persona debe acudir a la recepción del Banco de Sangre de la unidad hospitalaria más cercana a su domicilio, donde el área de Trabajo Social le entregará información sobre los requisitos y aclarará sus dudas sobre el tema.
Previa valoración general del médico y cumpliendo con los requisitos, puede llevarse a cabo la donación de sangre, cuyo procedimiento dura de 10 a 20 minutos.
Requisitos
• Ser mayor de 18 años.
• Pesar 50 kilos como mínimo.
• Tener buen estado general de salud.
• Identificación oficial.
• Sin tos, gripe, dolores de cabeza y/o estómago.
• No padecer o haber padecido: epilepsia, hepatitis, sífilis, paludismo, cáncer, SIDA y/o enfermedades severas del corazón.
• No haber ingerido bebidas alcohólicas en las últimas 48 horas.
• No haber tenido ningún tipo de cirugía en los últimos seis meses.
• No haberse realizado tatuajes, perforaciones o acupuntura en el último año.
• No haber sido vacunado contra hepatitis o rabia en el último año.
• Tener ayuno mínimo de cuatro horas.



