Un adecuado control prenatal y capacitación médica continua son elementos importantes para la oportuna detección y tratamiento de la preeclampsia, complicación leve o grave del embarazo después de las 20 semanas de gestación, expuso el doctor José de Jesús Fernández Gallegos.
Invitado como conferenciante a las “23 Jornadas Médicas” organizadas por la Unidad Académica de Medicina Humana de la UAZ, en su exposición explicó que la preeclampsia es una complicación del embarazo que se presenta después de los cinco meses de gestación.
Sus signos principales son: tener dolor de cabeza, mareos, dolor en la boca del estómago, alteraciones en el estado de conciencia y zumbido de oídos, así como ver lucecitas.
Algunas pacientes pueden presentar edema (hinchazón) de forma importante y al acudir a la consulta se encuentran elevadas cifras de tensión arterial.
La preeclampsia –detalló Fernández Gallegos- se divide en leve y grave. En la leve se diagnostica después de la semana 20 de gestación y por la presencia de proteína en la orina (proteinuria).
La grave presenta los siguientes síntomas: oliguria (disminución o ausencia de producción de orina), dolor epigástrico, cefalea intensa, entre otros.
Respecto de la frecuencia de este padecimiento, el especialista manifestó que en el Hospital de la Mujer se ha detectado que aproximadamente el 6% de las mujeres embarazadas presenta este tipo de problemas.
Factores de riesgo
Esta patología es multifactorial: desde la edad, con menos de 18 años a más de 40, que sea el primer embarazo, que haya tenido múltiples embarazos o un embarazo gemelar, que ya haya padecido preeclampsia o eclampsia.
También son factores de riesgo que algún miembro directo de la familia -como madre o hermana– lo haya presentado, que tenga obesidad con masa corporal mayor a 35 y un nivel socioeconómico bajo, entre otros.
Uno de los signos más notorios de la enfermedad es una elevada presión arterial, que puede desembocar en una eclampsia (aparición de convulsiones o coma), que es la complicación más seria de la preeclampsia.
Agregó Fernández Gallegos que la primordial herramienta para combatir este padecimiento es mediante el adecuado control prenatal, haciendo un interrogatorio adecuado a la paciente y tomando las cifras de tensión arterial.
Señaló también que el uso de dosis bajas de ácido acetilsalílico durante el embarazo puede reducir la posibilidad de que se presente en aquellas pacientes donde se detecten factores de alto riesgo.
Necesario, tratamiento oportuno
El ponente lamentó que en el estado y a nivel nacional el sistema de salud en el primer nivel de atención médica no está preparado para tratar a estas pacientes, las cuales tienen que ser referidas a un segundo nivel.
Reconoció que se han tratado de implementar lineamientos y guías para ir modificando esta situación; así, los médicos que atienden –que por lo general son de servicio social- puedan detectar a las pacientes con este tipo de problemas y dar el tratamiento de manera oportuna.
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