El Día de Muertos significa para muchos recordar con añoranza a quienes se han ido antes que nosotros. La tradición mexicana consiste en llevarles una ofrenda, flores y hasta música a los files difuntos en su última morada, situación que actualmente se ha desvirtuado.
Lo que antes era la venta de flores ahora se ha convertido en un tianguis con puestos de comida, de frutas y verduras, de ropa, accesorios de bisutería y de venta de películas piratas, sin olvidar los merolicos que ofrecen sus ya famosos remedios curativos.
Es tanta la oferta de productos que se exhiben en el lugar que las personas que iban solo a comprar las flores para sus seres queridos salen de ahí comprando su comida, un refresco para el calor y hasta el disfraz para pedir el “muerto” en la noche.
Tampoco faltan los llamados “zopilotes” que hacen su aparición en este singular tianguis con la venta de su “plan previsor”, para ir concientizando a la ciudadanía sobre la cultura de que deben preparase en los asuntos relacionados a la muerte.
Los planes previsores de las compañías que ahí instalaron sus módulos tienen costos que van de los 11 mil pesos (económicos) hasta los 33 mil pesos, que incluyen el traslado del difunto, la velación y hasta servicio de cafetería.
Evita Profeco abuso de floristas
En esta temporada el precio de las flores se incrementa, sin embargo en esta ocasión fue vigilado por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y cada uno de los ambulantes tenía el costo del producto a la vista del cliente.
En las inmediaciones de los panteones municipales Herrera y La Purísima se encontró que los precios no se fueron a las nubes como suele suceder, pues había para todos los bolsillos y gustos.
Los dolientes pueden comprar una docena de rosas a 120 pesos, racimos de claveles, flores de cempasúchil y nubecitas de 10 a 15 pesos, y arreglos florales con un costo que oscilaba de los 30 hasta los 160 pesos, unos menos elaborados que otros.
Las coronas de flores naturales tuvieron un precio de los 350 a los 500 pesos, mientras que las artificiales eran de los 150 a los 250 pesos en promedio.
Rinden tributo a seres queridos
En el interior de ambos panteones, los deudos, con cientos de flores decoraron las tumbas de sus difuntos. Mientras uno de los familiares quitaba la hierba que rodeaba la tumba, otro lavaba con agua la lápida para luego colocar sus ofrendas.
Los intensos rayos del sol no fueron obstáculo alguno para que honraran a sus seres queridos con un rezo por sus almas. Otros prefirieron ponerse un poco más alegres y llevarles música a sus parientes.
El Día de Muertos es una fecha especial para recordarlos con una flor, una lágrima o una oración, buscando la mejor forma de rendirles un tributo digno.
Visita Miguel Alonso el panteón de Dolores
El gobernador Miguel Alonso Reyes no estuvo exento de seguir esta tradición, pues realizó un recorrido por el tianguis en Tres Cruces, donde saludó a los comerciantes, degustó unas enchiladas y visitó el panteón La Purísima, donde tiene sepultados a sus padres, abuelos y hermano.

“Ahora quise venir a participar de las actividades normales de los ciudadanos”, dijo en esta visita en la que mucha gente aprovechó para hacerle peticiones y tomarse una foto con él.
El mandatario comentó que es fundamental que las tradiciones mexicanas se mantengan y que, además, se impulsen y promuevan los valores, a pesar de las dificultades que enfrenta la Nación.
Se espera mayor afluencia de visitantes
El departamento de panteones del Ayuntamiento de Zacatecas ha tenido en estas fechas una afluencia de 5 mil visitantes en sus dos cementerios.
La administradora de panteones, María Guadalupe Márquez Velasco, señaló que del 30 de octubre al 2 de noviembre son los días de mayor afluencia de personas que acuden a traer flores a sus difuntos.
Agregó que esperan más visitas en este miércoles 3 de noviembre, día en que se instala el tianguis semanal, así como el fin de semana.
Según información del departamento hay un padrón de 77 mil y 12 mil 800 tumbas, en el panteón de Herrera y La Purísima, respectivamente.










FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ




