Con una peregrinación de la imagen de La Preladita en el centro de Guadalupe, en la que participaron cientos de personas, se expresó en las calles la fe a la Patrona de México, para luego cantarle las mañanitas en el templo del convento franciscano.
Cofrades de las Morismas y grupos de danzantes abrieron paso a La Guadalupana en su recorrido.
Al llegar al templo de Nuestra Señora de Guadalupe fue recibida con pirotecnia; posteriormente se ofreció una misa en la que estuvieron el gobernador David Monreal Ávila y el alcalde Julio César Chávez, oficiada por Ángel Gabino Gutiérrez Martínez, provincial de orden franciscana en México.
Luego de la ceremonia religiosa se ofreció un programa artístico para cantarle las mañanitas a la Virgen, cuyo fervor también se expresaba en distintos barrios de Guadalupe y Zacatecas en los que hay imágenes de ella o los vecinos disponen de altares que en esta fecha lucen con flores e iluminación.
Algunos devotos en sus casas colocan altares y la celebran con mañanitas, danzas y obsequiando comida, la famosa reliquia, como una muestra de agradecimiento.
















