La sustracción ilegal de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la comunidad de Santa Mónica, Guadalupe, originó la fuga de combustible, detectada por militares.
Durante un recorrido de vigilancia del Ejército Mexicano, se detectó la toma clandestina que derramaba el hidrocarburo.
El reporte a las autoridades se registró a las 5 de la mañana, sin embargo, ya había sido denunciada con anterioridad, pero no había sido localizada. Fue el personal castrense quien controló en primera instancia el brote.
Horas después, arribaron trabajadores y personal de seguridad de Pemex, quienes comenzaron las maniobras con maquinaria para reparar la fuga.
Este caso será consignado a la Procuraduría General de la República (PGR) para su respectiva investigación.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



