WASHINGTON.- El presidente estadounidense Barack Obama dijo que el derrame de petróleo que emana de un pozo destruido en el Golfo de México constituye un “desastre ecológico masivo y potencialmente sin precedentes”.
Luego de recorrer la zona afectada y supervisar los esfuerzos de contención de la creciente mancha de crudo que cubre ya una extensa área del Golfo, el presidente aseguró que su gobierno no limitará esfuerzos y recursos para contener el derrame.
Obama arribó a Nueva Orleans cerca del mediodía de este domingo a bordo del avión presidencial Air Force One, pero no pudo sobrevolar la mancha de petróleo por el mal clima prevaleciente en la zona, que ha entorpecido también los esfuerzos de contención del derrame.
El presidente, acompañado del gobernador de Louisiana Bobby Jindal, se trasladó por carretera en un recorrido de dos horas a la comunidad costera de Venice, donde se han centrado los esfuerzos para luchar contra la creciente mancha.
Al hablar ante reporteros en Venice, el presidente defendió la respuesta que el gobierno federal ha dado al desastre, que dijo es responsabilidad de la compañía British Petroleum, la propietaria del pozo dañado el pasado 20 de abril.
Ese día la plataforma de exploración “Deepwater Horizon” de la compañía British Petroleum, se incendió y explotó lo que dejó como resultado un saldo de 11 trabajadores desaparecidos.
La plataforma se hundió dos días después a unos 80 kilómetros de la costa de Louisiana y el pozo no sellado comenzó a verter al mar un estimado de cinco mil barriles de petróleo cada día.
Obama aseguró que desde el primer día el gobierno federal ha dado respuesta a la situación, primero con un operativo de rescate y búsqueda de los trabajadores de la plataforma y luego en las labores de contención de la mancha.
Dijo que por ahora, los esfuerzos están enfocados a tratar de evitar que el petróleo arribe a la costa, para lo que se trabaja de cerca con los gobiernos de las entidades del Golfo.
“Ya llegará el tiempo de fincar y buscar responsabilidad”, advirtió el presidente, aunque no dudó en culpar del siniestro a la compañía British Petrolum y responsabilizarla también de los costos.
Lamar McKay, presidente y director ejecutivo de British Petroleum, defendió este domingo el historial de seguridad de la compañía y aseguró que el incidente en la plataforma se debió a “la falla de una pieza del equipo”.
McKay indicó a la cadena de televisión ABC que no puede decir cuándo el pozo podría ser tapado.
Sin embargo, dijo creer que una caja de metal y concreto de 74 toneladas, de 12 metros de alto por siete de ancho, puede ser colocada sobre el pozo en el piso del mar en unos seis u ocho días.
Informó que técnicos de la compañía aún trabajan y tratan de activar un mecanismo preventivo, destinado a sellar el géiser de petróleo y describió las maniobras a un kilómetro y medio de profundidad como una complicada operación de corazón abierto.
La Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) restringió este domingo la pesca por un mínimo de 10 días en las aguas federales del Golfo de México afectadas por el derrame de crudo, principalmente entre la boca del río Mississippi a la Bahía de Pensacola en Florida.
(Con información de El Financiero en línea)



