Tras las fuertes denuncias por desabasto y malas condiciones en el Hospital General de Fresnillo y el de la Mujer, el gobernador David Monreal Ávila calificó como “cortinas de humo” las protestas del personal médico y las quejas de los pacientes, señalando que detrás hay manipulación de pseudolíderes sindicales y partidos políticos resentidos con la 4T.
Médicos y pacientes han denunciado públicamente que no hay medicamentos ni equipo esencial para atender ni siquiera situaciones de emergencia, por lo que los propios familiares de los pacientes deben conseguirlos, además que el personal debe costearse material para hacer su trabajo.
“No hay nada. Nos dicen que hay insumos en almacén, pero nunca llegan. Nos sentimos abandonados”, declaró una pediatra con más de una década de servicio en el Hospital de Fresnillo.
Incluso el hermano del mandatario, el senador Saúl Monreal Ávila, exigió públicamente la renuncia de Carlos Hernández Magallanes, coordinador estatal del programa IMSS-Bienestar, por su deficiente desempeño ante las carencias.
David Monreal evitó entrar en polémica familiar y centró su discurso en defender los avances de su administración, asegurando que “ha mejorado el sistema de salud, lo puedo probar”.

El gobernador afirmó que durante su gestión se ha contratado nuevo personal médico, hay avances significativos en infraestructura hospitalaria y entregado equipo como ambulancias nuevas.
Afirmó que puede demostrar que hay un abasto de 80% en medicamentos y criticó al personal que suspende algunos servicios médicos en los hospitales como forma de protesta, pues afecta irresponsablemente a personas, como abuelitos que deben tener atención.
Pidió a la ciudadanía no dejarse engañar por lo que calificó como “mentiras” de actores políticos inconformes, que solo buscan engañar a la población.

“Nos prometieron bienestar, pero nos dejaron sin nada”: grave crisis en el Hospital General de Fresnillo
Personal médico y usuarios denunciaron a través de testimonios directos la severa falta de insumos, medicamentos, material quirúrgico y equipo que ha puesto en riesgo la atención a pacientes, particularmente en áreas críticas como quirófano, pediatría y urgencias.
En un video que ha comenzado a circular en redes sociales, una madre relata con angustia cómo su hijo fue atacado por un perro y necesitaba una cirugía urgente debido a un daño en el lagrimal.
Sin embargo, el hospital no contaba con el tubo necesario para la anestesia ni con equipo adecuado, por lo que tuvo que buscarse por fuera, sin éxito. “Anduvimos buscándolo en todos los hospitales. No había. Y nos dijeron que era urgente… pero no tienen nada”, narró.

Médicos alzan la voz: “esto es un desastre”
Trabajadores del hospital, con años de experiencia, expresaron que nunca antes habían vivido un nivel de desabasto tan profundo. Una pediatra con más de una década de servicio señaló que desde la llegada del programa IMSS Bienestar, la situación ha empeorado considerablemente.

Denunció que les dicen que hay material en almacén, pero cuando lo solicitan no les llega nada desde que la transición a IMSS Bienestar fue impuesta, sin planeación, y ahora se pagan las consecuencias.
Otros testimonios revelan que los trabajadores deben comprar su propio equipo médico básico: baumanómetros, estetoscopios, incluso termómetros, pues no hay guantes, sondas, y lo que no hay, los familiares tienen que pagarlo.
Pacientes pagan los insumos… si pueden
Además del colapso en la logística y el abasto, muchos pacientes, en su mayoría de comunidades rurales, deben costear insumos que deberían estar garantizados por el sistema de salud: pañales para adultos, medicamentos esenciales como la dexametasona, y hasta vendas quirúrgicas.
“Los familiares no tienen dinero, vienen de lejos… y aquí les dicen que compren todo. No hay ni lo básico para atender”, dijo una enfermera.

La promesa del bienestar, en ruinas
Desde hace más de 2 años, el hospital no cuenta con medios de contraste necesarios para tomografías. Cada uno tiene un valor de entre 1.000 y 1.500 pesos, y son los pacientes quienes deben absorber el costo.
Los trabajadores también han denunciado duplicidad de patrones, pagos al SAT sin sustento real y una carga administrativa confusa que ha derivado en pérdida de derechos laborales.
El sentimiento general en el hospital es de abandono, derivado de una falta de planeación del IMSS Bienestar que ha derivado en que el personal no pueda atender a los pacientes.





