Elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP), la Policía Federal y el Ejército acudieron en apoyo de elementos municipales de Ciudad Cuauhtémoc luego de que detuvieran a un presunto ‘robachicos’.
Pobladores intentaban hacer justicia por sus propias manos, por lo que arremetieron contra personal de la Dirección de Seguridad Pública, unas patrullas recién adquiridas, e incluso intentaron incendiar las instalaciones.
Informó el alcalde Juan José Álvarez Martínez que intentó calmar a la multitud enardecida, la cual exigía que se destituyera al director de Seguridad Pública, argumentando además que tiene nexos con el crimen organizado.
«Hay una psicosis no solo en el estado, sino en todo el país, seguramente eso y la necesidad de seguridad de las madres hacia sus hijos, fue lo que provocó la molestia hacia los efectivos municipales», expresó el munícipe.
Álvarez Martínez dijo que la PEP quedará a cargo de la seguridad del municipio mientras se resuelve la situación de los policías municipales, que se encuentran en un elevado nivel de estrés.
Comenzó el conflicto pasado el mediodía de este lunes, cuando se denunció que afuera de la primaria Eulalia Guzmán un hombre de alrededor de 40 años presuntamente estaba ofreciendo dinero a un niño de quinto grado con la intención de secuestrarlo.
De inmediato se movilizaron a la escuela elementos de la policía municipal, quienes detuvieron y trasladaron al sujeto a la comandancia para ponerlo a disposición del Ministerio Público.
Decenas de madres y padres de familia, entre otros pobladores enfurecidos, se congregaron afuera de la Dirección de Seguridad Pública donde exigieron a los policías que les entregaran al sospechoso para lincharlo.
También corrían los rumores tanto de que había escapado, como de que traía una gran cantidad de dinero con la que pretendía sobornar a las autoridades, lo que aumentó la confusión.
A pedradas e intentos de golpes la gente agredió a los policías, por lo que se encerraron en la comandancia en espera de apoyo. De ahí fueron encendiéndose los ánimos hasta querer linchar al jefe policiaco y quemar las instalaciones.
De los 6 elementos de la corporación, 4 se fueron a acompañar a los policías ministeriales en el traslado a la capital del detenido, de quien se presume que es originario de Ojocaliente.
En tanto, la turba enardecida lanzaba piedras contra la fachada de la comandancia, quebraba vidrios de patrullas entre otras acciones.





