La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) confirmó una de las violaciones más graves registradas en Zacatecas en los últimos años: militares y agentes de la Policía Estatal habrían ejecutado a 14 personas que ya se encontraban rendidas o desarmadas, tras un presunto enfrentamiento ocurrido el 12 de octubre de 2020 en la comunidad Nueva Alianza, perteneciente a Calera.
La investigación, que se prolongó casi 5 años, derivó en la Recomendación 195VG/2025, dirigida a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Secretaría de Seguridad Pública de Zacatecas (SSP), por el uso ilegítimo de la fuerza letal y la violación grave de los derechos humanos a la vida y a la seguridad jurídica.
La verdad detrás del “enfrentamiento”
La versión oficial señalaba que los 14 civiles murieron durante un intercambio de disparos con policías estatales y militares. Según el informe inicial, los uniformados fueron atacados por un grupo armado y, tras pedir refuerzos, repelieron la agresión en un segundo enfrentamiento que habría durado media hora.
Sin embargo, el análisis técnico y forense de la CNDH contradice por completo esa narrativa. Peritajes independientes, necropsias y evidencias en el lugar de los hechos revelaron que las víctimas fueron golpeadas, sometidas y posteriormente ejecutadas, algunas con disparos en la cabeza y otras por la espalda.

Ejecuciones y alteración del lugar de los hechos
De acuerdo con los dictámenes de la CNDH, 7 de las víctimas presentaban contusiones previas a su muerte, y 12 murieron por heridas de arma de fuego en el cráneo.
En 8 casos, la trayectoria de los proyectiles demostró que los disparos provinieron desde atrás, lo que indica que los civiles no se encontraban en combate al momento de ser abatidos.
Además, los peritos detectaron la ausencia total de casquillos en el lugar donde supuestamente se desarrolló el enfrentamiento de 30 minutos.
La Comisión planteó 3 posibles explicaciones:
- Que el sitio fue modificado antes de la llegada de los peritos.
- Que las víctimas nunca dispararon las armas que supuestamente portaban.
- Que los elementos de seguridad limpiaron la escena, retirando evidencia balística.
Un caso especialmente revelador es el de la víctima 14, cuyo cuerpo fue hallado en un tercer punto, sin ropa tipo militar, sin armas ni casquillos alrededor. Presentaba una herida en la palma de la mano, característica de un intento de defensa.
Testigos confirmaron que esta persona trabajaba en la zona como cuidador de animales, ajeno a cualquier grupo armado.

Recomendaciones y sanciones
La CNDH instruyó a la Sedena y a la SSP Zacatecas a colaborar en la inscripción de las víctimas en el Registro Nacional de Víctimas, garantizar la reparación integral del daño y ofrecer atención psicológica y tanatológica a sus familiares.
Asimismo, se ordenó capacitar a los agentes involucrados en materia de derechos humanos y uso legítimo de la fuerza, e iniciar procedimientos administrativos contra los responsables dentro de ambas instituciones.




