En sus más de 20 años de trayectoria la banda de death metal Brujería no había realizado un concierto en Zacatecas. Este viernes se presentó el primero frente a un público que esperaba impaciente.
Su metal extremo con letras que hablan explícitamente de drogadicción, sexo, violencia, satanismo, revolución y muerte, mantuvieron eufóricos por cerca de 2 horas a los 500 asistentes que acudieron a la Finca Real, ubicada en la comunidad de La Escondida en la capital.
Con la bandera de México en el escenario, el vocalista Juan Brujo salió con el rostro cubierto para dar inicio a un espectáculo peculiar en el que en un momento sacó un machete que agitaba mientras cantaba.
En el desbordante ánimo no faltó quien saliera con algún golpe al bailar slam, por suerte no hubo hechos que lamentar, salvo un joven con una nariz rota que tuvo que irse por su propio pie antes de tiempo.
El sonido pesado y la energía le arrebataron el frío de la noche a los asistentes, aunque Juan Brujo, con tan solo un chaleco puesto, dijo al despedirse que la temperatura hacía que no sintiera nada, pero el público pedía más y regresaron para tocar 3 rolas adicionales.
La banda no defraudó a quienes acudieron. Además de presentar canciones de su próximo material discográfico encendieron los ánimos con canciones como “Matando güeros”, “La ley del Plomo”, “La Migra”, “Consejos Narcos”, “Brujerizmo” y “Echando chingazos”.
Acompañando a Juan Brujo estuvieron en las voces Pinche Peach, Fantasma y Pititis –única mujer-, mientras que en el bajo Hongo (Shane Embury del grupo Napalm Death), y en guitarras El Cynico (Jeff Walker de Carcass) y El Podrido (Adrian Erlandsson exCradle of Filth).
La mascota de Brujería, Coco Loco, la representación de la polémica foto de una cabeza humana degollada que apareció en su disco Matando Güeros de 1993, también estuvo en el escenario.
La presentación de grupos de rock en Zacatecas ha tenido un auge reciente gracias a jóvenes organizadores que hacen posible que bandas de este género, muchas veces censurado, puedan visitar el estado.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



