Entre gritos de ‘fraude, fraude’, el frío y sólo una hora de luz natural se desarrolló la corrida de toros en la Plaza Monumental Zacatecas donde se presentaron Julián López ‘El Juli’, Arturo Macías ‘El Cejas’ y Joselito Adame la tarde de este domingo, con ejemplares de la ganadería ‘La Estancia’.
‘El Juli’, vestido de grana y oro, partió plaza con ‘Chuparrosas’ de 486 kilos, donde tuvo discretas chicuelinas; su enemigo se mostró clavado en la arena y carente de bravura por lo que la muleta se rajó y finalizó con un pinchazo.
Mejoró su actuación al recibir a ‘Zenzontle’ donde realizó largas y sentidas verónicas; recibió ayuda con un picotazo de los de a caballo. Ya con la muleta dio hasta 3 tandas de derechazos seguidos y con el toro pegado a la faja; luego de varios picotazos se fue en blanco.
Arturo Macías ‘El Cejas’, vestido de Pavo y oro, con su primero de nombre ‘Jilguero’ de 490 kilos, lo recibió con largas cambiadas que el respetable le jaló; con la franela y con las zapatillas clavas en la arena, mostró péndulos que prendieron al público en esta fría tarde.
La emoción vibró cuando pidió al director de la Banda Sinfónica del Estado, Salvador García, la pieza ‘Pelea de gallos’ donde el espada sintió el cante toreando de rodillas sin quitarse de la cara del toro; a la hora de entrar a matar, ‘El cejas’ recurrió al descabello.
Su segundo toro de nombre ‘Calandrio’ lució una faena completa en blanco; discreto con el capote, otro discreto quite por chicuelinas, un toro pegado, atornillado en la arena, un toro que se arrancaba, frenaba y embestía, igualmente se fue en blanco.
Joselito Adame, se presentó con un traje en blanco y oro luego de regresar de Europa, compartió plaza con su paisano ‘El Cejas’. Recibió primeramente a ‘Gorrión’ con 505 kilos, mancebo falto de bravura, con capotazo largo y cambiado con las rodillas puestas en la arena; continuo la lidia con la muleta por alto.
Sentidos muletazos con la derecha, recibiendo al toro al entrar a matar pinchazo en su primer intento, espadazo hondo en su segundo, otro desaguisado, recurrió al descabello.
Con su segundo las cosas no cambiaron en lo absoluto; Joselito regalo un séptimo de la ganadería de Boquilla del Carmen, el público aguantó el frió y algunas gotas de agua. Recibió una oreja.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



