Por la presunta “negligencia, inactividad y misoginia” de Xavier Boelsterly Urrutia, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Zacatecas, la arqueología de la entidad está paralizada y los monumentos históricos en su conjunto en riesgo de perder su declaración de patrimonio histórico.
Así lo aseguraron en conferencia de prensa investigadores y trabajadores del Instituto, razón por la que piden la destitución del funcionario, quien “sospechosamente” pudiera tener la protección del INAH a nivel nacional.
El arqueólogo Petter Jiménez, así como Arturo Gallardo Román, arquitecto del área de monumentos históricos; Baudelina García Uranga, investigadora, y Mauro Muñoz Osorio, representante de 48 trabajadores, coincidieron en que Boelsterly no ha cumplido con las expectativas para ocupar el cargo que tiene.
Petter Jiménez, director del Museo de La Quemada y algunos otros proyectos, explicó que desde 2008 a nivel federal se consiguieron recursos importantes para seis proyectos arqueológicos de la entidad como los de La Quemada, Altavista, Cruz de la Boca, Las Ventanas y otros.
De tal modo, se constituyó un fideicomiso para la arqueología, al que se puede acceder mediante un comité técnico que evalúa la viabilidad o no de los proyectos.
Sin embargo, el arqueólogo denunció para este año que el delegado no convocó a dicho comité a finales de 2010 como generalmente se hace y por ende no se han recibido los recursos.
“Hemos hecho oficios al INAH y peticiones a la Virgen de la Bufa para que en lo inmediato se haga la reunión, pero la autoridad apenas citó para principios de abril; es decir seis meses tarde”, comentó.
Agregó que esto significa que los proyectos están paralizados, y aunque hay algunos presidenciales como el del Teul de González Ortega, están desprotegidos financieramente.
Jiménez aseguró que para no detener la actividad, desde hace un mes paga los salarios de los trabajadores de su propia bolsa con cerca de 200 mil pesos.
Lo mismo sucede en otros sitios, que de no atenderse en lo inmediato podrán desemplear a 300 personas aproximadamente, dijo.
Reprobó que Boelsterly Urrutia, a quien se le paga para ser un gestor, sea el que ponga las trabas “en una actitud burocrática e inepta”.
El arqueólogo también denunció que 30 mujeres que trabajan en el INAH han sido objeto de abusos laborales, y que no estuvieron en la conferencia “por temor a represalias”.
Aunque la queja ya la presentaron al INAH nacional con grabaciones y testimonios desde hace meses, no les han dado respuesta.
En tanto, Gallardo Román aseguró que por la falta de gestión de recursos económicos, materiales y humanos para la salvaguarda del patrimonio cultural hay muchos monumentos deteriorados por la alteración de la mancha urbana.
Sin especificar cuáles, dijo que también la falta de gestión del delegado ha detenido las nuevas declaratorias de monumentos históricos en algunos municipios donde ya se tienen avances importantes.
El arquitecto señaló que la falta de seguimiento a proyectos como el de Camino Real de Tierra Adentro y el Plan de Manejo del Centro Histórico “ha hecho que lo construido tiempo atrás ahora vaya en detrimento”.
Por su parte, Baudelina García aseguró que en el proyecto Cruz de la Boca, ubicado en Sombrerete, ha habido saqueo y destrucción del sitio, por lo que se le ha pedido al delegado que actúe y contrate ejidatarios en calidad de custodios, “pero la petición ha sido ignorada”.
Finalmente, Mauro Muñoz denunció que custodios, jardineros, asesores y otros trabajadores del INAH son víctimas de hostigamiento y conductas agresivas de parte de Boelsterly Urrutia, por lo que se suman a la demanda de los investigadores de querer destituir al delegado.
Los inconformes aseguraron que ya entregaron la demanda al centro INAH nacional y exhortaron a las autoridades a ser escuchados y darle cauce a su demanda.
FOTOS: OSVALDO MARTÍNEZ



