Una de las principales demandas en el bloqueo a Peñasquito, que cumple 7 semanas, es que la minera responda por las afectaciones provocadas a la fuente de agua con la que contaban los habitantes de Cedros, Mazapil.
En dicha comunidad había un manantial conocido como El Socavón del cual se abastecían los habitantes, pero poco a poco fue disminuyendo hasta quedarse seco.
Oficialmente desde 2013 no sirve, y aunque la minera ha ido atendiendo el problema, los pobladores piden disponer del líquido como habían estado acostumbrados y es por ello su malestar.
Se realizó un estudio hidrogeológico para evaluar la posibilidad de rehabilitarlo, el cual se presentó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que a través de diversas medidas pueda ser usado nuevamente.
Con este estudio, la empresa Newmont Goldcorp pidió al ejido de Cedros autorización para iniciar con las acciones, pero representantes del mismo rechazaron el inicio de los trabajos. Hasta el momento solo se ha quitado la basura que se había acumulado desde que se secó.
Desde hace 10 años El Socavón fue uno de los puntos que preocupaban a los pobladores, aunque todavía proporcionaba agua, y debido al temor de que se acabara comprometieron a la minera para rehabilitarlo en caso que esto ocurriese.
En uno de los puntos del convenio para quitar el bloqueo iniciado el 20 de abril de 2009, uno de los primeros que se realizaron y que duró 12 días, se estableció que si el manantial se agotaba por causas no naturales la empresa debía rehabilitarlo.
Para tener certeza de que se secó debido a la actividad minera se pidió un estudio a la Conagua, que no es concluyente sobre la causa y solo menciona que ocurrió 4 años después de iniciada la actividad minera, por lo que señala que deben hacerse más estudios.

Lo único que se indica con certeza es que con las lluvias y el tipo de suelo se recargaba y descargaba de forma rápida. Aunque la precipitación en la zona es baja, de 324 milímetros al año, bastaba para que se pudieran usar 281 mil 708 metros cúbicos al año.
De este volumen, 14.7 % se usaba para consumo humano, 63% para uso agrícola, 19.2% para riego particular en la huerta de la hacienda y el 2.2% para ganado.
Dado que la mayor parte del agua se destinaba a la agricultura, la Conagua recomendó a Peñasquito que busque un sitio alterno para construir una presa de recarga a fin de abastecer de líquido a los cultivos.
La empresa ha realizado diversas acciones como colocar tanques de rehabilitación, abrevaderos, sistema de riego agrícola, llevar agua mediante pipas, así como construir y equipar una planta potabilizadora en una zona alta de Cedros.
Con estas acciones se suministran 384 mil 768 metros cúbicos en esta comunidad, cantidad que es 36% superior a la que la Conagua tenía concesionada para El Socavón, por lo que en teoría debería estar atendida la demanda.

Desacuerdo en calidad y cantidad
Sin embargo, las quejas de los habitantes señalan que es insuficiente el suministro en los domicilios, pues no les llega diario y es baja la presión, algo a lo que los habitantes de las ciudades de Guadalupe y Zacatecas están acostumbrados.
Pero en Cedros hace unos años la situación era distinta y quieren regresar a un abasto diario y sin interrupciones.
La mayoría de viviendas estaban conectadas con tubos o mangueras para abastecerse del Socavón, aunque también podían ir con botes a sacar agua y no faltaba quien se echaba un chapuzón en él.
Si bien el agua que llega a las viviendas es de mejor calidad gracias a la planta potabilizadora, el asunto es la cantidad, además de que los dirigentes que mantienen el bloqueo señalan que está contaminada al contener arsénico y otros materiales pesados.
Para justificar esta acusación, Rigoberto López Martínez, comisario ejidal de Cedros, el pasado 3 de mayo presentó un estudio realizado en la clínica Bajo 100 en el que se detectó presencia de metales pesados entre la población.
Sin embargo, el medio de comunicación local Periómetro entrevistó al dueño de la clínica establecida en Coahuila, Ramón Bosque Figueroa, quien pidió deslindarse del uso que se dio a la información del estudio, pues no cumple las condiciones para afirmar que hay toxicidad.

La planta potabilizadora de Cedros cumple con la norma NOM-127-SSA1-1994, que establece estándares para uso y consumo humano como los de las marcas comerciales que venden agua embotellada, por lo que es de mejor calidad de la que había en El Socavón y se puede beber con seguridad, a menos que se haga un estudio que indique lo contrario.
Diariamente se suministran a la comunidad 350 metros cúbicos, los cuales se extraen de un pozo que está a 5 kilómetros y tras el proceso se deposita en una pileta, de la cual por gravedad llega a los domicilios, informó César Montes Franco, supervisor de la planta potabilizadora de agua.
En la planta laboran habitantes de la Cedros, y una de ellas dijo que se siente segura con el agua se suministra, ya que es más pura y se puede beber sin problemas.
Las autoridades del municipio de Mazapil tienen la responsabilidad de dar servicio de agua potable, por lo que también podrían coadyuvar con obras como el mejoramiento de la red de distribución por tuberías para hacerlo más eficiente.
Como en otras ocasiones que se han hecho bloqueos o protestas se puede llegar a un arreglo para ir atendiendo las demandas de los habitantes, en este caso del abasto de agua, sobre todo cuando hay una propuesta para hacerlo y que sí no es convincente, se puede negociar con la minera.
La otra exigencia es trabajo para los integrantes de la Unión de Transportistas CAVA, situación que parece más complicada de destrabar.





