“La postura de las zacatecanas contra la violencia hacia las mujeres” fue el título de la conferencia que abrió la celebración del Día Internacional de la no Violencia hacia las mujeres, organizado por la coordinación de Equidad y Género de la UAZ.
En la conferencia participaron Cristina Recéndez, docente investigadora adscrita a la Unidad Académica de Ciencias Políticas; Raquel Velazco Macías, maestra de la Unidad Académica de Derecho y actualmente funcionaria judicial, y la coordinadora de Equidad de Género de la UAZ, Leticia Torres Villa.
Cristina Recéndez Guerrero abordó el tema de la investigación sobre la violencia, y aseguró que cada 8 minutos muere una mujer. Al dar cifras de mujeres muertas en el Estado de México, señaló que éstas rebasan a las de Juárez, registrándose en un año mil 800 asesinadas por diversos motivos.
Otro de los reportes que manejó la ponente fue que de cuatro mujeres que fallecen, tres son por homicidio causado por los esposos de las víctimas y uno por suicidio.
“La Organización Mundial de la Salud declara que la violencia es una causa de muerte tan grave como el cáncer”, comentó.
Violencia micro y macro: Cristina RecéndezLa académica cuestionó si la violencia es o no inherente al ser humano.
Actualmente, la violencia se divide en micro, que es la que se vive en la familia, y macro, la que se vive en la sociedad al enfrentar cuestiones como el narcotráfico, donde se da el involucramiento de los hijos, expuso la conferenciante.
De acuerdo con Cristina Recéndez, el gobierno tiene la obligación de que los tratados internacionales sobre derechos de las mujeres -que suman 17- se hagan cumplir.
En el año 2002 el gobierno mexicano firmó la “Convención para la no violencia contra la mujer”, la cual está suscrita por 90 países. “Sin embargo ésta no se ha cumplido”, recalcó.
Comentó que de acuerdo con algunas investigaciones, el espacio territorial es un factor de violencia.
Como ejemplo, dijo que las colonias Gavilanes y Tres Cruces tienen más probabilidades de que se sufra violencia, debido al gran número de habitantes, en comparación con otras.
La propuesta que hizo la académica fue que se implementen acciones no solo para evitar la violencia hacia las mujeres, sino la violencia en general.
Lo anterior, mediante de talleres se sensibilización dirigidos a ellas mismas, ya que consideró que las mujeres son “más violentas” y reproducen la violencia en el hogar.
“Se debe de promover la defensoría de los compromisos internacionales buscando la forma de que se entreguen los recursos designados para ese fin”, concluyó.
La violencia se ve como un asunto doméstico: Raquel Velazco
Por su parte, la funcionaria judicial Raquel Velazco Macías, al abordar el tema del derecho y las mujeres, precisó lo relacionado con la normatividad que existe del tema en el estado.
Señaló que en Zacatecas existe la “Ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia”, así como el Código Familiar y el Código Penal.
A pesar de todo esto, insistió que no se han logrado los resultados que se esperaban debido a diferentes factores, entre ellos:
- Contaminación discriminalizada de la violencia
- La violencia se ve como un asunto doméstico, por lo que corresponde a la intimidad de los individuos y su cotidianeidad hace verlo como algo natural, comentó Raquel Velazco.
Agregó que el desconocimiento de los mecanismos legales, o bien conociéndolos, las mujeres se sienten decepcionadas porque las autoridades no le dan al problema el trato adecuado, y la dependencia psicológica de las mujeres hacia quienes las maltratan.
“La violencia doméstica, y en particular la que se ejerce contra las mujeres sigue siendo un grave problema de salud pública que afecta las garantías ciudadanas y el desarrollo económico”, explicó.
La violencia tiene cara de mujer, pero también de niña y niño, de anciano, de homosexual: Leticia Torres
La coordinadora de Equidad de Género, Leticia Torres Villa, abordó el tema del movimiento social de la no violencia contra las mujeres.
“Somos habitantes de una sociedad de desigualdad, en la que, siendo pilar familiar, se ve como una figura con cierto poder, el cual da permiso para agredir a otros”, apuntó Torres Villa.
Señaló que el Día Internacional de la no Violencia hacia las Mujeres es un pretexto para reflexionar sobre lo que cada uno está haciendo para que no sea un solo día, sino que todos los días sean democráticos y donde 2luchemos por reconocernos como iguales”.
Recordó que para que el Día Internacional de la no Violencia hacia las Mujeres fuera reconocido cada 25 de noviembre -en memoria de las hermanas Mirabal, activistas dominicanas asesinadas por órdenes del dictador Rafael Leónidas Trujillo- fue necesario que corriera mucha sangre de mujeres en algunos lugares del continente, ante lo cual destacó no se debe de ser indiferente.
“La violencia tiene cara de mujer, pero también de niña y niño, también de ancianos, de homosexuales”, recalcó.
La coordinadora agregó que en 1998 se generó una alternativa social en Zacatecas con la apertura de la Casa de la Mujer Eulalia Guzmán Barrón, y se han hecho acciones para que jovencitas que son madres puedan continuar con sus estudios.
Agregó que se han realizado acciones que tienen que ver con la independencia económica para que no sea esta la causa por la que una mujer se amarre a la violencia y la acepte con resignación.
“Si tiene independencia económica puede, aunque no necesariamente, generar independencia psicológica que la hace romper con la violencia”, dijo.
Otra de las acciones que manifestó Torres Villa es el espacio de radio “La mujer ante sus retos”, donde se le da voz a reclusas, prostitutas, niños de la calle, las egresadas del refugio, todas aquellas que llama “las sin voz”.
Para finalizar, invitó a que éste no sea un día más de celebración, sino a convertir la no violencia hacia las mujeres en algo cotidiano.
Posterior a la conferencia, el Grupo Dicotomía teatral, bajo la dirección de Javier Miranda, presentó diversas obras de teatro en relación con la violencia contra las mujeres.
FOTOS: CORTESÍA



